Decir vs Hacer
“Señor, si quieres, puedes curarme. Extendió su brazo y lo toco, diciéndole: Quiero, queda limpio”. Lucas 5:12.
Si, necesitamos implorar del Señor, su “curación” ara nuestra mente y nuestro corazón, si queremos iniciar bien este año nuevo.
Cúranos, Señor, pues siempre se nos hace difícil seguirte. Tu eres un Dios difícil. Nunca se esta en orden contigo. Nunca se adivina la postura justa frente a ti. Nuestros proyectos mas audaces resultan siempre fuera de tiempo y muy pichicatos respecto a tus exigencias. Hacemos cosas que jamás has pedido, y dejamos de lado las que has indicado claramente. Combatimos batallas no queridas por ti, y abandonamos los campos en donde te gustaría que estuviéramos presentes. Conjugamos con gusto el verbo “decir”, tu solamente entiendes el verbo “hacer”. Te regalamos nuestras lagrimas, nuestros suspiros, y tu necesitas nuestras manos. Nos agitamos por tu gloria hasta ponernos en peligro de infarto, y tu prefieres vernos calmados, de rodillas, en silencio, a la escucha, en posición contemplativa. Te ofrecemos prudencia, y tu esperas nuestro coraje. Hablamos cuando habría que callar, y tenemos la boca sellada cuando seria obligatorio alzar la voz. Te ponemos a disposición nuestra inteligencia y nuestra cultura, y tu necesitas un poco de corazón. Ponemos a tu servicio la astucia, y tu vas buscando la sencillez. Creemos que te honramos con un rostro serio, compungido, y tu no ves la hora de que apunte una sonrisa. Te ofrecemos nuestra resignación, y tu pretendes vernos en pie luchando. Nos escandalizamos por el mal del mundo, y tu mandas hacer el inventario del mal que hay en nosotros.
Del Salmo 147: Demos gracias y alabemos al Señor.
Textos Bíblicos: 1 Juan 5:5-13 | Lucas 5:12-16 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

