“Cuando llego el tiempo de su partido, Jesús toma l firme decisión de ir a Jerusalen”. Lucas 9:51.

Hasta esta momento en le Evangelio de S. Lucas hemos visto la misión de Jesús en Galilea, con sus palabras, su mensaje, sus parábolas, sus milagros y el testimonio de su amor.

Pero ahora Lucas nos muestra que el destino de Jesús se dirige a su consumación. Es la ultima parte del evangelio donde se juega la suerte de Jesús: su Muerte y Resurrección.

Este es el momento en el que Jesús acoge en si mismo todo el sufrimiento y el dolor del hombre y entrega su propia vida para salvación. en este momento Jesús no solo tiene una visión clara de los dolores a los que deberá hacer fuerte, sino que se abandona por completo a la voluntad del Padre.

Eres tu, Señor, quien fue el primero en amarnos. Eres tu quien nos busco y llego hasta nosotros en primer lugar. Veo en tu amor crucificado el amor infinito con que quisiste hablar a nuestro corazón y contarnos tu inmenso amor. También nosotros quisiéramos amarte como tu lo has hecho con nosotros. nuestra alma tiene sed de ti. Pero no conseguimos llegar hasta ti. Son demasiadas las cosas que atentan contra nuestra vida. ¿Por que no conseguimos gozar de ti? ¿Quien impulsa a nuestra alma a encerrarse lejos de ti?. Concédenos, Señor, la gracia de comprenderte y comprender tu amor en nuestros sufrimientos, a entrar en nuestro dolor para poder así entrar en las pruebas y sufrimientos de Jesús. Tu, Señor, quisiste asumir nuestros sufrimientos en los tuyos para purificarlos. Por eso, Señor, puedes ayudarnos a contemplar la cruz, a fin de leer en ele corazón traspasado de Cristo todas las riquezas del misterio de Dios.

Del Salmo 86: Dios esta con nosotros.

Textos Bíblicos: Zacarias 8:20-23; Lucas 9:51-56; 5 minutos de oración en el hogar

26
Sep

Que es el amor?

   Publicado por: Admin en 5 Minutos de Oracion en el Hogar

“Jesús les dijo: El mas pequeño entre ustedes, es el mas importante”. Lucas 9:47.

Un niño pregunto: Maestra, ¿que es el amor?.

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviera a la altura de la pregunta. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran vuelta por el campo d e la escuela y trajeran lo que mas despertara en ellos el sentimiento del amor.

Los niños salieraon apresurados y , cuando volvieron, maestra les dijo:

Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.

El primer alumno respondió: Yo traje esta flor: ¿no es linda?.

El segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas: la voy a colocar en mi colección.

El tercer alumno completo: Yo traje este pajarito que se cayo del nido, ¿no es gracioso?.

Y así los niños, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra noto que una de las niñas había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo.

Se sentía apenada por que no había traído nada. La maestra se dirigió a ella y le pregunto: Muy bien, ¿y tu? ¿no has encontrado nada?.

La criatura, tímidamente, respondió:

Disculpe maestra… vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que otros también la puedan gozar. Vi también la mariposa, con sus bellos colores, pero parecía tan feliz que preferí dejarla libre. Vi también el pajarito caído entre las hojas, pero… su mama volaba cercana y preferí dejarlos juntos… Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud de la  madre del pajarito.. ¿Como puedo mostrar lo que traje?.

La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logro percibir que solo podemos traer el amor en el corazón.

Textos Bíblicos: Zacarias 8:1-8; Lucas 9:46-50; 5 minutos de oración en el hogar

“Al hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres”. Lucas 9:44.

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salio corriendo por la puerta trasera, se tiro en agua y nadaba feliz.  No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba.

Su mama desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. En seguida corrió hacia su hijo gritándole lo mas fuere que podía.

Oyéndole, el niño se alarmo y viro nadando hacia su mama. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mama agarro al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas.

La mujer jalaba con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo mas fuere ero la mama era mucho mas apasionada y su amor no lo abandonaba.

Un señor que escucho los gritos se apresuro hacia el lugar con una pistola y mato al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar.

cuando salio del trauma un periodista le pregunto si le quería enseñar las cicatrices de sus pies?. El niño levanto la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: “Pero las que usted debe ver son estas“.

Eran las marcas de las uñas de su mama que habían presionado con fuerza. “Las tengo porque mama no me soltó y me salvo la vida…“.

Nosotros también tenemos las cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del enemigo asesino.

Algunas veces nos conducimos tontamente en algunas situaciones peligrosas. La vida esta repleta de riesgos y nos olvidamos que el enemigo nos espera para atacarnos. Ahí es cuando empieza la lucha de jalar y tirar.

Si tienes las cicatrices de su amor en tus brazos, se muy, pero muy agradecido. El no te dejo y no te dejara ir.

Textos Bíblicos: Zacarias 2:5-9; Lucas 9:43-45; 5 minutos de oración en el hogar

23
Sep

El amor noble de Jesús

   Publicado por: Admin en 5 Minutos de Oracion en el Hogar

“¿Quien dice la gente que soy yo? Y ustedes, ¿quien dicen que soy yo?. Pedro tomo la palabra y dijo: el Mesías de Dios”. Lucas 9:18.

Gran cosa es el amor; bien sobremanera grande; el solo hace ligero todo lo pesado y lleva con igualdad todo lo desigual. Pues lleva la carga sin cargar y hace dulce y sabroso todo lo amargo.

El amor noble de Jesús nos impulsa a hacer grandes cosas y nos mueve a desear siempre lo mas perfecto. El amor quiere ser libre y ajeno a toda ficción mundana, porque no se impida su vida interior ni se envuelva en ocupaciones de provecho temporal o caiga por algún daño. Nada hay mas dulce que el amor, nada mas fuerte, nada mas alto, nada mas ancho, nada mas alegre, nada mas cabal ni mejor en el cielo ni en la tierra, por que el amor nacido de Dios y no puede aquietarse con todo lo creado, sino con el mismo Dios. el que ama, vuela , corre y se alegar, es libre y no detenido. Todo lo da por todo, y todo lo tiene en todo porque descansa en un sumo bien sobre todas las cosas, del cual mana y procede todo bien. No mira a los dones, sino que se vuelve al Dador sobre todos los bienes.

el amor muchas veces no guarda modo, mas se enardece sobre todo modo. El amor no siente la carga ni hace caso de los trabajos; desea mas de lo que puede, no se queja de que le manden lo imposible, porque cree que todo lo puede y le conviene. Para todo, pues, sirve, y muchas cosas cumple y pone por obra, en las cuales el que no ama desfallece y cae.

El amor siempre vela, y durmiendo, no se duerme; fatigado, no se cansa; angustiado, no se angustia; espantado, no se espanta, sino como viva llama y ardiente antorcha, sube a lo alto y se remota con seguridad.

(c).

Textos Bíblicos: Ageo 1:15-2:9; Lucas 9:18-22; 5 minutos de oración en el hogar

“¿Quien es, pues, este de quien oigo tales cosas?”. Lucas 9:8.

Herodes se interroga: han nacido tantos movimientos sediciosos en esa Galilea que le ha tocado gobernar!. Sin embargo, su pregunta tiene otra intención; la de todos los que se sienten interpelados por la persona de Jesús y por el testimonio de los discípulos.

¿Quien ese hombre que envía emisarios y que conmocionaros espíritus?

Se hablaba de el, se contaban mil cosas sobre el, se le atribuían hechos que eran exagerados por el entusiasmo popular y el fervor de las pasiones… A Herodes le picaba la curiosidad. Herodes quiera ver a Jesús para exhibirlo en su corte como se exhibe un payaso; ah su pudiera ver un milagro! (Lc. 23,9).

Sin embargo, la curiosidad es, quizás, el primer paso para el encuentro y para la fe. el asombro, la sorpresa, la provocación son la puerta que nos introduce en el descubrimiento de los laberintos de la casa y que nos inicia en el misterio de la morada. Curiosidad es sinónimo de descubrimiento es tensión hacia un objeto entrevisto, deseado.

El fuego que no aviva, esta ya muerto. ¿Sientes curiosidad por Jesús?.

De la fe se ha dicho que es fuerte si es certeza y seguridad. Se la ha reducido a confesar unas definiciones sin alma y a reconocerse en unos dogmas fríos y secos. La fe es curiosidad, es decir, asombro que compromete a arriesgarse en la aventura , en un encuentro entrevisto y , en consecuencia, deseado.

La fe es curiosidad, de forma que la duda le es indispensable. La incertidumbre y la incomprensión no son la cara contradictoria de la fe. La incertidumbre y la incomprensión pertenecen al terreno de la fe como el hueco que espera ser llenado, como la espera que aguarda el encuentro, como el hambre que se alimenta con lo que puede satisfacerla.

Textos Bíblicos: Ageo 1:1-8; Lucas 9:7-8; 5 minutos de oración en el hogar