Dios confía en nosotros
“Esto dice el Señor: Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento, y sacies el estomago del indigente, brillara tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía” Isaias 58: 9b-14
En la calle vi a una niñita temblando de frió con un vestido ligero, con poca esperanza de encontrar una comida decente. Me enoje y le dije a Dios: ¿Porque permites esto? ¿Porque no haces algo para remediar esto?
Por un rato Dios no dijo nada y esa noche, El respondió de pronto diciendo. “Ya hice algo para remediarlo… Te hice a ti”
Muchas veces culpamos a Dios por todas las cosas que pasan y le recriminamos que permite que pasen, y no pensamos en que realmente Dios confía en nosotros para hacer de este, un mundo mejor. Dios no nos anula, nos permite ser parte de su creación, demostrando al mismo tiempo que tenemos la capacidad para ayudar a los demás.
La próxima vez que veas una injusticia, no digas “Pobre”! o “¿porque Dios permite esto?”, sino actúa, pues tu fe se demuestra con tus actos. Vamos, demuestra a otros que Dios se acuerda de ellos… Por medio de ti.
La primera lectura nos ofrece una descripción de acciones típicas y propias de la conversión. La idea es: reemplaza tus obras malas por obras buenas. Y primero lo que nos llama la atención es esto, que la conversión se describe en términos de”obras” y no en términos, por ejemplo, de afectos, propósitos, sentimientos, resoluciones, ideas claras, conceptos diferentes, o lo que sea.
Convertirse es aquí, obrar de otro modo. Proverbios 3:28:
No digas a tu prójimo, Anda y vuelve. Y mañana te dare, Cuando tienes contigo que darle. Proverbios 14:21
Reflexionemos en silencio
Del Salmo 85: Señor enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Textos Bíblicos: Isaias 58: 9-14; Lucas: 5-27-32.; 5 Minutos de Oración en el Hogar

