“En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando: el que cree en mí, no cree en mí sino en el que me ha enviado”. Juan 12: 24-50.
Una niña vivía en una pequeña casa, donde la abuelita iba a visitarla y se disputaban el privilegio de estar en su compañía. Cada noche, después de apagar las luces y quedar todo en silencio, la oía susurrar suavemente: estaba rezando.
Parecía que no iba a acabar nunca y Leer Mas »
“Fue en Antioquia donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos”. Hechos 11:9-26.
Ya sabemos que, para robustecer nuestro cuerpo, hemos de llevar una vida equilibrada, una dieta sana , sobre todo, no abusar de ciertos alimentos que pueden producir una alteración en nuestro organismo.
¿ Ocurre lo mismo con la fe? Por supuesto que si.
No hace muchos días una personas, en un programa de radio, decía: “para ser bueno no hace falta ir a misa”.
Esta opinión , que la hemos podido oír en variadas circunstancias, nos tendría que llevar a pensar varias cosas: A Misa no se va para ser mas bueno o menos malo. A la Eucaristía se va porque Dios habla a través de su Palabra.
La vida cristiana no consiste Leer Mas »
“… Y alabaron a Dios diciendo: también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida”. Hechos 11:1-18.
María nos enseña la amabilidad, y nos hace ver todo lo que se puede lograr con bondad, servicio, con el estar atento a las necesidades ajenas, sin hacer acepción de personas.
Nos cuenta una fábula que un día, el sol y el viento apostaron a ver quién lograba quitarle el menos tiempo la capa a un anciano.
Cuando el anciano paso por la plaza, bien abrigado con su capa, el viento son lo fuerte, cada vez más fuerte y el anciano cada vez agarraba más su capa, y se tomó tan fuertemente de ella que fue imposible quitársela.
El sol, en cambio, Leer Mas »
“… Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”. Juan 10:1-10.
Demos gracias hoy domingo por el regalo de la Eucaristía y valoramos la Misa y la vida en abundancia que el Señor nos ofrece y que siempre nos preparamos para recibirlo con un corazón bien dispuesto y puro.
Un hombre salió una carta al director del periódico de su localidad, y comentaba el poco sentido que había tenido para ver acudir a la iglesia cada domingo.
“He ido durante 30 años-escribía-, y desde entonces he escuchado algo así como 3000 homilías. Pero no puedo recordar una sola de ellas. Pienso entonces que he gastado mi tiempo, y los sacerdotes el suyo, dando sermones en balde”.
A raíz de que la carta comenzó una pequeña Leer Mas »
“Ya no lo llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes los llamó amigos, porque todo lo que he oído de mi Padre se los he dado a conocer”. Juan 15: 9-17.
Como Jesús valoremos a las personas.
Un recién casado tenía un buen puesto de trabajo, pero aún eso se le hacía poco. Decidió ascender. De repente, se encontró siendo gestor de una de las principales empresas de una ciudad. Era tan lo que ganaba que adquirió una granja. Y puso a su mujer y cuatro hijos a plantar hortalizas, sembrar flores y sacar ganancia de toda aquella gran inversión.
La mujer y los hijos se convirtieron en sus esclavos. No había tiempo para Leer Mas »