“El primero entre ustedes sea su servidor. El que se enaltece sera humillado, y el que se humilla sera enaltecido”. Mateo 23: 1-12.
Viene del dia anterior…
Ellas lo comprenden todo, porque aman. Tienen una paciencia infinita, porque esperan. Es el corazón que mas se parece al de Dios. Si tuviéramos un corazón de madre para los demás, las relaciones humanas serian comprensivas y cordiales, nos sentiríamos seguros los unos a los otros, no tendríamos necesidad de mentir y ser hipócritas.
Si tuviéramos un corazón de madre, nuestras relaciones se llenarían de luz. Madre. Para con nosotros mismos somos muy complacientes y benévolos, nos parece que no hacemos nada malo, y si tenemos algún error, es mas bien sin querer, nos perdonamos enseguida. Algunas cosas que nos echan en cara , es porque no nos conocen bien; en el fondo somos buenos, lo que pasa es que yo soy así, es mi temperamento y mi manera de ser. También hay que tener en cuenta el ambiente, la falta de medios, miles de circunstancias. Yo no tengo pecado.
De Madre a juez nos convendría un poco mas de rigor y de exigencia para con nosotros mismos. Nos convendría escuchar mas a los demás y aceptar sus juicios. Dicen que es una de las cosas mas difíciles, conocerse bien y juzgarse bien. Podemos pasar de un extremo a otro.
Juzgate bien. Juzgate en verdad y con justicia pero también con amor. Juzgate pero sin pasarse, tampoco debemos ser excesivamente duros con nosotros mismos. También tenemos que saber comprendernos, valorarnos y perdonarnos. Porque a veces que nos exigimos y condenamos demasiado. Un poquito de amor y de compasión para ti.
Reflexionemos en silencio
Del salmo 49: Porque recitas mis preceptos, y tiene siempre en tu boca mi alianza, tu que detestas mi enseñanza, y te echas la espalda mis mandatos?
Textos Bíblicos: Isaias 1: 10-16-20; Mato 23: 1-12; 5 Minutos de Oración en el Hogar

