11
Jul

El Amor de Dios

   Publicado por: Admin en 5 Minutos de Oracion en el Hogar

“El que los recibe a ustedes me recibe a mi; y el que me recibe a mi, recibe al que me envió. Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno e estos pequeños por ser seguidor mio, les aseguro que tendrá su premio”. Mateo 10:40.

Es imposible amar tan incondicionalmente a Dios, como dijo un poeta: “No me tienes que dar por que te quiera… “Aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera… y lo mismo que te quiero te quisiera“.

Porque en los humanos el amor es la respuesta de gratitud y de gozo a la posesión, o esperanza de posesión, de algo grato al corazón.

El amor al Señor es la respuesta de gratitud y gozo al don infinitamente grato: Dios. El Bien Supremo para el ser humano.

La mente y el corazón tienden a la verdad y a la bondad… en ellas nos gozamos, y solamente dios puede saciar ese deseo.

La fidelidad en el amor que profesamos a Dios, esta bendecida con una recompensa que espera toda equidad: Y el que da siquiera un vaso de agua fresca… les aseguro que tendrá su premio.

Dios recibe y acepta, como una manifestación extraordinaria de nuestro amor, el hecho de recibir a cualquiera de sus enviados o representantes… como si se tratara de el mismo. “El que los recibe a ustedes me recibe a mi… y recibe al que me envió“.

“Lo que hicieron por uno de estos hermanos míos mas humildes, por mi mismo lo hicieron”. Mt. 25:40.

Cualquier persona es representante de Dios ante nosotros. El que ama a su hermanos vive en la luz. “El que odia a su hermano vive y anda en la oscuridad”. 1 Juan 2:11.

Del Salmo 123: Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Textos Bíblicos: Éxodo 1:8-14.22 | Mateo 10:34-11:1 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

“No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ninguno de ellos cae a tierra sien que el Padre de ustedes lo permita, en cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tienen contados”. Mateo 10:29-30.

Jesús hace que sus discípulos pongan su seguridad, y máxima confianza, en el Padre de los cielos… frente a las adversidades… frente a la agresión y maldad del ser humano:

No tengan miedo de la gente… tengan miedo de los que pueden darles muerte.

Nos advierte que lo único que debemos temer en la vida es a quienes nos inducen a destrozar nuestra relación con nuestro Padre Dios y perder, así, los derecho de hijos, el amor de Dios y la vida eterna.

Teman al que puede darles muerte y también puede destruirlos para siempre en el infierno.

No nos puede pasar nada sorpresivamente: nuestro Padre Dios tiene contados nuestros cabellos… uno por uno. Pero, humanos que somos, oscilamos entre el temor, lleno de dudas… y la falsa seguridad.

El temor, de dejar de refugiarnos en las seguridades humanas… para confiar totalmente en el Senor.

La falsa seguridad, cuando suponemos que la razón de todo, absolutamente todo, lo que acontece depende de Dios; y decimos: Si Dios sabe que me he de salvar… ya para que me preocupo.

Todo esta bajo la mirada y el control del Senor, es cierto; pero la razón de muchos aconteceres viene de la mente humana… que no siempre esta afinada con la mente de Dios.

En la medida en que nos esforzamos por realizar la voluntad del Senor, podemos confiar plenamente en la bondad de Dios.

Del Salmo 104: Cantemos la grandeza del Senor.

Textos Bíblicos: Génesis 49:29-32.50:15-26 | Mateo 10:24-33 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

8
Jul

La protección de Jesús

   Publicado por: Admin en 5 Minutos de Oracion en el Hogar

“No se preocupen por lo que han de decir o como han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios le dará las palabras. Pues no serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablara por ustedes”. Mateo 10:19.

En la difícil tarea de la expansión y proclamación del Reino, en la que todos debemos estar comprometidos y sentirnos responsables, Jesús nos promete, y nos asegura, su protección y su ayuda.

Pero no la protección y ayudad que humanamente deseamos y esperamos.

La protección, a lo humano, la imaginamos viendo a Jesús apartando de nuestro camino las dificultades, los tropiezos, las contradicciones, las persecuciones. Esa clase de protección a nadie prometió Jesús.

“Los entregaran a las autoridades… los golpearan en las sinagogas… los entregaran a la muerte… todo el mundo los odiara por causa mía… cuando los persigan, huyan”.

La protección que Jesús nos ofreció es la de ser capaces de dar testimonio de su amor, de hacer conocer sus enseñanzas, no por la habilidad propia, nacida de humanos esfuerzos; sino por la ayuda singular del Padre, a través del Espíritu Santo.

“Cuando llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras… El Espíritu del Padre hablara por ustedes”.

La confusión de nuestra mente al no entender porque el Señor no nos libra de la adversidad, si vamos entregando la vida por causa del Reino y en su servicio… se debe a que difícilmente captamos que aquí, en la tierra, no encontraremos la plenitud del gozo que deseamos.

“¿Acaso no tenia que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?”. Lc. 24:26.

Del Salmo 36: La salvación del justo es el Señor.

Textos Bíblicos: Génesis 46:1-7.28-30 | Mateo 10:16-23 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

“Si no los reciben ni los quieren oír, salgan de la casa o del pueblo y sacúdanse el polvo de los pies. Les aseguro que en el día el juicio el castigo para ese pueblo sera peor que para la gente de la región de Sodoma y Gomorra”. Mateo 10:8.

Sobre la humanidad gravita una responsabilidad muy grande, la de atender al llamado que Dios le hace por medio de Jesús.

“Ahora, en estos tiempos últimos, Dios nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creo los mundo y al cual ha hecho heredero de todas las cosas”. Heb. 1:2.

Hacer que se frustren los planes del Señor, quebrantar el orden de las cosas por el establecido, no perjudica a Dios… nos perjudica a nosotros.

Porque lo establecido por Dios de todas maneras se cumplirá, pero en perjuicio nuestro: “El día del juicio el castigo para ese pueblo sera peor que para la gente de la región de Sodoma y Gomorra”.

Todos y cada uno somos responsables de la realización de los planes de Dios. Y los planes de Dios, manifestados por Jesús, son muy claros. Dios pretende formar con nosotros un reino de seres conscientes e inteligentes, llenos de amor y de gratitud… reino en el cual participemos de su propia plenitud y que se proyecta, con la resurrección, a una existencia eterna.

Pero los enviados a congregar el reino, y los ministros de confianza del Señor somos nosotros mismos… en la medida que nos queramos comprometer por la causa y los planes del Señor y darnos a ellos con verdadera generosidad. Para muchos el reino de Dios se frustra… por nuestra sola y única responsabilidad.

Del Salmo 104: Recordemos los pródigos del Señor.

Textos Bíblicos: Génesis 44:1-7-18.12.45:1-5 | Mateo 10:8-15 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

“Vayan y anuncien que el reino de Dios se ha acercado”. Mateo 10:1-7.

La presencia del Mesías, recién nacido, que nos trajo el Reino que anunciado con cantos de gozo. “Muchos ángeles del cielo alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas! Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!”. Lc. 2:13.

También el envió de los primeros 12 pregoneros del Reino, esta rodeado del gozo y del amor del Señor: “Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo”. Mt. 10:8.

Evangelio eso significa: el anuncio gozoso, la Buena Noticia de la presencia del Señor… de su Reino de su amor entre los hombres.

¿Por que, ahora, no provoca ni un pálido entusiasmo la presencia del Reino de Dios entre nosotros?

¿Por que los que fuimos elegidos a pertenecer a ese Reino, desde que nos bautizaron, somos insensibles al amor que el mismo Señor, con tanto entusiasmo, proclamo y nos ofrece?

De cada 5 personas en el mundo ,solamente una esta bautizada, y tu eres una de ellas.

Si los que hemos recibido el Reino permanecemos insensibles. ¿Quien, entonces, esta llamado a darlo a conocer, a proclamarlo con el mismo entusiasmo con el que Dios nos lo ha dado?

“Por eso les digo que a ustedes se les quitara el Reino de Dios, y se le dará a un pueblo que entregue al reino la debida cosecha”. Mt. 21:43.

¿Acaso no medimos la responsabilidad de haber sido elegidos?

Del Salmo 32: Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Textos Bíblicos: Génesis 41:55-57.42:5-7 | Mateo 10:1-7 | 5 Minutos de Oración en el Hogar