“No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ninguno de ellos cae a tierra sien que el Padre de ustedes lo permita, en cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tienen contados”. Mateo 10:29-30.
Jesús hace que sus discípulos pongan su seguridad, y máxima confianza, en el Padre de los cielos… frente a las adversidades… frente a la agresión y maldad del ser humano:
No tengan miedo de la gente… tengan miedo de los que pueden darles muerte.
Nos advierte que lo único que debemos temer en la vida es a quienes nos inducen a destrozar nuestra relación con nuestro Padre Dios y perder, así, los derecho de hijos, el amor de Dios y la vida eterna.
Teman al que puede darles muerte y también puede destruirlos para siempre en el infierno.
No nos puede pasar nada sorpresivamente: nuestro Padre Dios tiene contados nuestros cabellos… uno por uno. Pero, humanos que somos, oscilamos entre el temor, lleno de dudas… y la falsa seguridad.
El temor, de dejar de refugiarnos en las seguridades humanas… para confiar totalmente en el Senor.
La falsa seguridad, cuando suponemos que la razón de todo, absolutamente todo, lo que acontece depende de Dios; y decimos: Si Dios sabe que me he de salvar… ya para que me preocupo.
Todo esta bajo la mirada y el control del Senor, es cierto; pero la razón de muchos aconteceres viene de la mente humana… que no siempre esta afinada con la mente de Dios.
En la medida en que nos esforzamos por realizar la voluntad del Senor, podemos confiar plenamente en la bondad de Dios.
Del Salmo 104: Cantemos la grandeza del Senor.
Textos Bíblicos: Génesis 49:29-32.50:15-26 | Mateo 10:24-33 | 5 Minutos de Oración en el Hogar

