“Estaban al acecho para ver si curaba en sábado”. Lucas 6:7.
Sábado deriva de un verbo que se usa en el sentido del cesar, interrumpir, o sea, reposar. “Dios ceso de toda actividad el séptimo día” (Gen. 2:2), o sea, “hizo sábado”.
Pero Cristo precisa que en la tarea en favor de su criatura no se concede descanso. Hacer el bien al hombre es el modo elegido por Dios para festejar el sábado.
Podemos decir que hacer el bien es trabajo obligatorio en los días de fiesta. Así que cuando encuentra a uno con la mano paralizada, Jesús les pregunta a los fariseos: “Es ilícito en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o dejarlo morir?” (Lc. 6:9).
A Jesús le interesa plantear la cuestión para aclarar y separar la caridad por una parte, y la exageración legalista por otra; la preocupación por el hombre y la preocupación por la ley.
Cristo pone al hombre al centro, no en el enredo de discusiones legalistas, sino una persona de “carne y hueso”, con sus necesidades muy claras.
A su pregunta nadie contesta, porque exige una posición definida que los fariseos no tiene. Así que solo queda una alternativa: no hacer el bien significa hacer el mal. No salvar una vida significa matarla.
Cuando se debe hacer el bien no existe una zona neutral en la que no se hace ni el bien ni el mal. Osea, no amar significa ya hacer el mal. Estos encuentros y controversias quieren en el fondo, respondernos la pregunta, quien es Jesús?.
Así, Jesús es el medico que cura, perdona, se sienta a la mesa con los pecadores. El es el esposo que inaugura el tiempo del gozo. El es quien libera al hombre de la obsesión de observación exteriores, de la esclavitud del legalismo para hacerlo mover en el espacio de la vida, del amor, de la libertad, del don.
Del Salmo 61: Dios es nuestra salvación y nuestra gloria.
Textos Bíblicos: Colosenses 1:24-2:3 | Lucas 6:6-11 | 5 minutos de oración en el hogar

