Archivos de la Categoria ‘5 Minutos de Oracion en el Hogar’

Oración de hoy miércoles 5 de febrero del 2014

Lecturas para este día: Sabiduría 3:1-9. Lucas 9:23-26.

¨Entonces David, al ver al ángel que estaba hiriendo a la población, dijo al Señor: ¨ ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el culpable! ¿Qué han hecho estas ovejas? Carga la mano sobre mí y sobre mi familia ¨. El Señor se arrepintió del castigo…¨. 2 Samuel 24:2. 9-17.

Dios como a David nos da la posibilidad de arrepentirnos perdonarnos y cambia.

Se cuenta que una princesa agonizaba. En su lecho de muerte, pidió que su tumba fuese cubierta con una gran piedra de granito y que alrededor hubiese otras piedras sellando la lápida. También dio órdenes de afianzar las piedras con abrazaderas de hierro. A pedido, suyo, la lápida llevaría escrito: ¨Esta tumba, comprada para toda la eternidad, jamás deberá abrirse¨. Aparentemente, durante el entierro se metió en la tumba una bellotita. Al tiempo empezó a asomarse un brotecito en medio de las piedras. La bellota había podido absorber suficiente alimento como para crecer. Después de varios años de crecimiento, un robusto roble se levantaba entre las abrazaderas de hierro. El hierro no pudo con el roble y sus raíces lo rompieron, dejando al descubierto la tumba que nunca debía abrirse.

La nueva vida se abrió camino desde el lecho de muerte con una semillita.

Todos los días tenemos infinidad de oportunidades para aprovechar un nuevo comienzo.

Cuando dejamos que el pecado muera en nuestro corazón, encontramos nueva vida en Cristo. Tal vez no haya sido accidental que el robusto roble, que es uno de los árboles más altos y fuertes del mundo, se inicie a a partir de una pequeña semillita.

Haz hoy una sincera confesión.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 123: Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Oración de hoy martes 4 de febrero del 2014

Lecturas para este día: 2 Samuel 18:9-10. 24-25. Marcos 5:21-43.

¨La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo: Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud¨. Marcos 5:21-43.

La mayoría de nuestras preocupaciones se deben la falta de confianza en Dios…

Un hacendado fue a la ciudad y le preguntó al dueño de un restaurante si podía utilizar un millón de piernas de sapos. El dueño del restaurante quedó asustado y quiso saber dónde pretendía el hacendado conseguir tantas piernas de sapos. El hacendado le respondió: Cerca de mi casa hay un pequeño lago que está inválido e infestado de esos bichos. Son millares y hacen un barullo infernal, croando toda la noche. ¡Me estoy volviendo loco! Quedó decidido, entonces, que el hombre le traería quinientos sapos por semana, durante algún tiempo. En la primera semana, el hacendado volvió al restaurante un poco avergonzado, pues traía en sus manos dos sapos. El comerciante le preguntó: ¿Dónde está mi pedido? El hombre respondió: Yo estaba totalmente engañado. ¡Había solo estos dos pequeños sapos en el lago! Ellos solos son los que hacían todo el barullo…

Acuérdate de que las angustias y los problemas parecen mayores en la oscuridad. Hay una posibilidad muy grande de que, cuando llegue mañana y lo pienses mejor, el problema habrá disminuido su importancia o habrá desaparecido, quedando en su lugar un asunto de fácil solución.

Lo mejor es dejar las preocupaciones en las manos de Dios. Confía en él, deja todo lo que no está en tus manos solucionar, pero haz lo que te corresponde. 

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 85: Protégeme, Señor, porque te amo.

3
Feb

Evangeliza primero a tu familia

   Publicado por: Admin

Oración de hoy lunes 3 de febrero del 2014

Lecturas para este día: 2 Samuel 15:13-14. 16:5-13. Marcos 5:1-20.

¨Vete a casa con los tuyos anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia¨. Marcos 5:1-20.

El Señor pasa cerca de nuestra vida todos los días. Si tenemos el corazón apegado a las cosas materiales, no lo reconoceremos; y hay muchas formas muy sutiles de decirte que se vaya de nuestra vida: Deseo desordenado de mayores bienes, aburguesamiento, comodidad, lujo, caprichos, gastos innecesarios.

Él nos envía a nuestra casa a compartir lo misericordioso que Él ha sido con nosotros. Y debemos de gozar de esa libertad para cumplir su voluntad, donde él nos quiere. Y que quizás sea donde no donde a nosotros nos parezca mejor o nos gustaría hacerlo…

Una joven madre a quien le habían diagnosticado una forma de cáncer tratable regresó a casa del hospital, sintiéndose incómoda por su apariencia física y la pérdida del cabello ocasionada por las radiaciones. Cuando se instaló en una de las sillas de la cocina, su hijo apareció silenciosamente en el umbral, estudiándola con curiosidad. Cuando su madre comenzó el discurso que había preparado para ayudarle a comprender lo que veía, el niño vino corriendo, se acomodó en su regazo, puso su cabeza contra pecho y se aferró a ella. Su madre decía en ese momento: ¨Y dentro de un tiempo, ojalá pronto, luciré como antes y entonces estaré mejor¨. El niño se enderezó pensativo. Con la franqueza de sus seis años, respondió sencillamente: ¨Diferente cabello, el mismo corazón¨. Su madre ya no tuvo que esperar un tiempo para sentirse mejor. Ya estaba mejor.

Evangeliza primero a tu familia.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 3: Levántate, Señor, y sálvame, Dios mío.

31
Jan

La semilla es la Palabra de Dios

   Publicado por: Admin

Oración de hoy viernes 31 de enero del 2014

Lecturas para este día: 2 Samuel 11:1-4. 5-10. Marcos 4:26-34.

¨Con el reino de Dios sucede como con el hombre que siembra semilla tierra: Que lo mismo da que esté dormido o despierto, que sea de noche o de día, la semilla nace y crece, sin que él sepa cómo¨. Marcos 4:26-27.

San Marcos nos había hablado ya del ¨sembrador¨ y de los diferentes ¨terrenos¨ donde Jesús siembre su Palabra. Hoy nos habla de la ¨semilla¨, su fuerza interna, sus potencialidades. Y para nosotros, la invitación a descubrir esta acción y fuerza.

La semilla es la cosa más débil, pero también la más fuerte. La semilla, es la Palabra de Dios, o sea, el Reino que se hace presente y actúa en Jesucristo hecho hombre.

Nada espectacular, es un niño en un establo, sus padres son unas personas humildes de Israel, su vida ¨pública¨, su mensaje, aunque a veces sorprendentemente por sus milagros, termina en una humillante muerte de cruz, solo y abandonado.

Sin embargo, ¡Allí, sobre la cruz, está triunfando el amor, el Reino de Dios se ha manifestado en todo su esplendor! Porque después, ¡Cristo Resucitó! El grano sembrado ha dado el fruto excelente de la Redención.

He aquí la debilidad y la fuerza de la semilla; es el amor de Dios. Por amor Dios se hace débil, pero para demostrarnos que es lo más fuerte, es decir, sólo el amor hace posible lo imposible; no lo entenderemos nunca porque no sabemos de dónde viene, ni adónde va.

¿Cómo entender que aquella semilla sembrada no ha dado su fruto, y aquella otra, que según nosotros ¨no puede germinar¨, ha producido un fruto excelente?

Por eso, no hay que buscar ¨entender¨ el amor de Dios por nosotros, hay que vivirlo y anunciarlo, sembrarlo con la paciencia y confianza de que Dios hace que llegue adonde quiere y cuando y como quiere. Sin necesidad de ¨sugerencias¨ de nuestra parte, que además, sólo sirven para obstaculizar el desarrollo y el fruto de lo que Dios ha sembrado.

El cristiano es uno que ofrece posibilidades al Reino. Alguien que se interesa de que la semilla depositada en él produzca su fruto y coopera para que lo mismo suceda en sus hermanos.

Reflexión y comentarios…

29
Jan

Anunciando a Dios donde aparentemente no tiene caso

   Publicado por: Admin

Oración de hoy miércoles 29 de enero del 2014

Lecturas para este día: 2 Samuel 7:4-17. Marcos 4:1-20.

¨Dijo Jesús: Escuchen salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron¨. Marcos 4:1-20. 

Si nos quedaba la duda de que, ante ¨tanto mal en el mundo¨, ¨todo está perdido¨, ¨tantos esfuerzos y tan pocos resultados¨, dan ganas de tirar la toalla¨ ante la falta de fe y compromiso de la gente. Pues Jesús, con esta parábola del sembrador nos da una lección de cómo tenemos que insistir en sembrar sin elegir el ¨terreno¨ bueno o malo, favorable o no, apto o no, vale la pena o no.

Nos corresponde, como Jesús, nunca clasificar los terrenos y posibilidades. Debemos y tenemos que poner a prueba todos los terrenos. Tenemos que arriesgar la palabra en todas partes. Aprender a ¨malgastar¨ la semilla, anunciando a Dios donde aparentemente no tiene caso.

Aprender a hacer numerosos gestos ¨inútiles¨ (¨ya visité muchas veces a este enfermo, vicioso, rebelde, anciano, etc., y no se convierte. Dan ganas de no volver¨. ¡NOOO!!! Porque se nos olvida que la palabra de Dios (semilla), tiene el poder de transformar el terreno, puede romper rocas de indiferencia, rencores, envidias, amarguras, enemistades, y abrirse paso hacia las profundidades de la persona.

La semilla no se resigna a las condiciones que encuentra. La palabra es creadora. Basta dejarla obrar. Es la palabra que puede transformar el ¨corazón de carne¨. La semilla se echa a perder, de verdad, sólo cuando se queda en las manos cerradas de un sembrador ¨razonable¨, que la piensa mucho para sembrar, para hacer algo por la persona necesitada.

Deja que Dios siembre su Palabra en ti, para que transformado, puedas ayudar a tus hermanos a dejarse transformar por Jesús.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 88: Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.