Archivos de la Categoria ‘5 Minutos de Oracion en el Hogar’

19
Feb

Demasiado tarde para pensar en Dios (?)

   Publicado por: Admin

Lecturas para este día: Deuteronomio 30: 15-20. Lucas 9: 22-25.

¨Hoy te pongo delante bendición y maldición¨. Deuteronomio 30: 15-20.

Esta es la historia de un hombre que nunca encontró tiempo para Dios:

1.- Cuando era niño quisieron enseñarle a rezar, pero alguien objetó: ¨Es muy temprano para pensar en Dios. Todavía no entiende nada¨.

2.- Cuando se hizo adolescente, les pareció bien mandarlo al catecismo. Pero enseguida alguien opinó: ¨Es muy niño para pensar en Dios¨.

3.- Cuando era joven, le llegó un encuentro de jóvenes. Estaba entretenido con su novia. Otros contestaron por él: ¨Muy enamorado para pensar en Dios¨.

4.- Cuando era un hombre adulto, ya casado, su esposa le pedía que fuese a misa los domingos, pero él le contestaba; : ¨Estoy muy ocupado para pensar en Dios¨.

5.- En su pueblo hubo una santa misión. Quisieron despertarlo de madrugada para que participara en un acto penitencial, pero los amigos contestaron: ¨Dejénlo. Está muy cansado para pensar en Dios¨.

6.- En una ocasión, absorto por sus negocios, lo invitaron para hacer una confesión pascual. Pero él contestó: ¨Estoy muy preocupado para poder pensar en Dios¨.

7.- Cuando, ya muy anciano, quisieron llevarle un sacerdote a su casa para que lo visitara, los nietos objetaron: ¨Está muy viejo para pensar en Dios¨.

8.- Cuando lo llevaban al cementerio, el demonio soltó una carcajada en su cara diciendo: ¨Demasiado tarde para pensar en Dios¨.

Hoy hay que decidirse por la vida o no.

Del Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Reflexión y comentarios…

17
Feb

Acostumbras pensar en tu vida?

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Lecturas para este día: Santiago 1: 1-11. Marcos 8: 11-13.

¨Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes¨. Marcos 8: 14-21.

También nosotros como los fariseos podemos caer en el pecado de la soberbia y sentirnos mejor que los demás, rechazarlos y no aplicar la Palabra de Dios primero nosotros, sino solo a los demás.

Había una exposición de pinturas en una gran ciudad. Como sucede en esas exposiciones, hay muchos que van para pasar por entendidos en arte o para exhibirse. En la antesala de la exposición a la que nos referimos, habían colocado un gran espejo, tal vez para ayudar a los visitantes a arreglarse después de haber caminado por las agitadas calles. Uno de los primeros visitantes fue una señora bien vestida y muy maquiladora. Al encontrarse de frente con el gran espejo, se lleno de indignación y comenzó a protestar: – ¡Miren eso! ¡Ya se ve por la muestra, que tipo de exposición va a ser esta. Vean ese fantasma, ese espantajo en el cuadro!. Cuando le dijeron que aquello era simplemente un espejo, se llenó de vergüenza. Pero ya era tarde. El engaño se explica: Después de cierta edad, la mujer había dejado de mirarse al espejo.

– Quien pasa mucho tiempo sin hacer una revisión de vida, es como el que pasa años enteros sin mirarse al espejo. Cuando lo hace, no se reconoce. ¿Acostumbras pensar en tu vida, o sólo en la de los demás?.

– A veces hace falta detenerse un poco para que la gente se ubique, comparar los relojes, corregir el rumbo.

Del Salmo 118: El Señor bendice a su pueblo con la paz.

16
Feb

Quien pedirá primero?

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Lecturas para este día: Génesis 4: 1-15. Marcos 8: 11-13.

¨Caín atacó a su hermano Abel y lo mató¨. Génesis 4: 1-15.

Caín llega a su crimen a través de un proceso o degradación: ¨Se enfureció¨, por envidia; ¨andaba cabizbajo¨, por amargura y depresión; obró mal y rechazó la advertencia de Dios y de su conciencia; renunció a luchar contra el pecado; urdió un plan.

En el fondo de ese abismo al que se ha lanzado se consuma el crimen: ¨Se lanzó contra su hermano Abel y lo mató¨. La muerte de Abel, pues, nace de la muerte de Caín, es decir, del trágico desmoronamiento de su ser racional y de su misma capacidad de ser humano…

Una vez dos hombres fueron ante el rey para hacerle una petición. Eran vecinos, pero no muy unidos en la amistad. El rey dijo que les concedería lo que pidieran, pero con una condición: El que pidiera al último, ganaría el doble de lo que hubiera pedido el primero. Por ejemplo, si el primero pedía un caballo, el segundo recibiría dos. Ante tantas ventajas para el segundo, ninguno de los dos quería ser el primero en pedir. Cada uno miraba al otro, y los dos miraban al rey en un mutismo desesperante.

Finalmente, el rey tomó la iniciativa y, señalando a uno de los dos, dijo: – Alguien tiene que comenzar. Comienza tú. El hombre señalado, después de una pequeña pausa, dijo con firmeza: – Señor mío, estoy consciente de que mi compañero obtendrá el doble de lo que yo pida. Pido, pues, que se arranque un ojo…

Del Salmo 49: Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.

Reflexión y comentarios…

15
Feb

Las gorras y los monos

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Lecturas para este día: Levítico 13: 1-2. 44-46. 1 Corintios 10: 31. 11: 1. Marcos 1: 40-45.

¨Sigan mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo¨. 1 Corintios 10: 31. 11: 1.

Un vendedor ambulante que iba de casa en casa con maletín a cuestas, vendiendo de todo, incluso ropas y gorras. En una ocasión, la noche le sorprendió cuando atravesaba un bosque y decidió dormir debajo de un árbol. Para protegerse del relente, abrió el maletín y sacó una gorra para cubrirse la cabeza.

En el bosque vivían muchas bandadas de monos. Encaramados en las ramas de los árboles, seguían todos los movimientos del vendedor. En cuanto lo vieron dormido, bajaron tranquilamente del árbol y abrieron el maletín. Cada uno cogió una gorra, se la puso en la cabeza y se trepó de nuevo a las ramas. Y roncaron, igual que el vendedor. Cuando se despertó por la mañana y se levantó dispuesto a seguir su viaje, vio su maletín vacío, sin ninguna gorra. Empezó a lamentarse y a maldecir desesperado: ¡Dios mío, me robaron!.

Entonces, oyó los chillidos que venían de las ramas de los arboles; alzó los ojos y vio al grupo de monos con las gorras: ¨Miren quien me robó¨. Con los chillidos, empezó a tirar piedras y palos a los monos, pensando que de este modo le devolverían las gorras. Pero ellos se defendían, saltando de rama en rama. En el colmo de la desesperación, el vendedor se llevó mano a la cabeza y tiró con rabia la gorra al suelo. Sucedió lo impensado: Todos los monos imitaron el gesto de rabia del hombre. Una lluvia de gorras cayó al suelo. Rápidamente recogió las gorras y se escapó lo más aprisa que pudo.

Del Salmo 31: Perdona, Señor, nuestros pecados.

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13
Feb

Devolver la palabra a los que no la tienen

   Publicado por: Admin

Lecturas Bíblicas para este día: Génesis 3: 1-8. Marcos 7: 31-37.

¨Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos¨. Marcos 7: 31-37.

El sordomudo vive prácticamente en otro mundo. El del silencio permanente. Precisamente porque está totalmente aislado, porque no se puede comunicar con los demás, el sordomudo se sitúa al margen de la comunidad humana. Carece de presencia real porque no puede ni recibir ni emitir palabra.

En nuestro mundo hay sordomudos físicos. Nacen con ese defecto. Pero desgraciadamente hay otros muchos que han sido hechos sordomudos por los mismos hombres. La sociedad les ha declarado sordomudos cuando en la práctica les ha negado la palabra y les ha dejado de dirigir la palabra. Son los marginados, los que no cuentan para nada ni para nadie. Los pobres que viven en las grandes ciudades de nuestro mundo, las minorías indígenas silenciadas, los habitantes de las naciones que no disponen de recursos y que por eso no tienen importancia ni valor para los poderosos de este mundo.

Todos ellos han sido hechos sordomudos por los que tienen el dominio de la palabra en nuestro mundo. A todos ellos se les niega simplemente el derecho de ser personas.

El Evangelio de hoy nos cuenta la curación de un mudo. Devolviéndole la palabra, Jesús le permite integrarse de nuevo en su familia, en su pueblo. El mejor apostolado que podemos hacer los cristianos es devolver la palabra a los que no la tienen. Así sabrán y proclamarán que ellos también son hijos de Dios.

Del Salmo 31: Perdona, Señor, nuestros pecados.

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