Archivos de la Categoria ‘5 Minutos de Oracion en el Hogar’

24
Oct

La unidad Eclesial

   Publicado por: Admin

“Un solo cuerpo, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo”. Efesios 4:1-6.

Se ve que todos los argumentos en favor de la unidad, por profundos y teológicos que sean, si no existe la caridad y el amor en nuestras comunidades, no valen mucho en la práctica.

La tarea sigue siendo difícil también hoy, porque nuestras debilidades hacen que la Iglesia no esté tan radiante de fe y de amor como debería estar, y que no presente una imagen de unidad como la que Pablo quisiera.

Tenemos una lista estupenda de motivos por los que deberíamos estar unidos, pero no lo estamos del todo, ni con los otros cristianos ni entre nosotros mismos.

La unidad Eclesial no es una mera coexistencia pacífica y civilizada: Debe basarse en estas raíces de fe y concretarse en un ambiente de fraternidad y también de credibilidad apostólica.

En uno de los prefacios dominicales le damos gracias a Dios porque ha querido que su Iglesia esté “unificada por virtud y a imagen de la Trinidad” y que aparezca “ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu”. Y como en la práctica no es así siempre, en otras Plegarias pedimos a Dios: “Danos entrañas de misericordia ante toda miseria humana, inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado” (Plegaria V b), y también que “crezcamos en la fidelidad al Evangelio, que nos preocupemos de compartir en la caridad las angustias y las tristezas, las alegrías y las esperanzas de los hombres”. (Plegaria V c)

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 22: El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Lecturas para este día: Efesios 4:1-6. Juan 10:11-16.

“No he venido a traer la paz, sino la división”. Lucas 12: 49-53.

Hay una violencia que es provocada por las personas. Pero también hay una violencia que es fruto de la misma vida; y es absolutamente necesaria, porque sin ella la vida no tendría lugar. Desde el primer momento de la vida, cualquier vida, tiene algo de lucha. La vida sufre violencia para nacer. También para crecer, para madurar.

Todo cambio es doloroso porque supone romper con lo que era para empezar a ser de una forma nueva. Jesús era bien consciente de esta realidad. El cambio que su predicación y su presencia ofrecían a las gentes de su tiempo no se podía producir sin dolor, sin violencia. Suponía cambios grandes en la sociedad y en el interior de las personas. Muchos no estaban interesados en ese cambio.

Eso creó enfrentamiento en torno a Jesús. Eso ha creado problemas a cuantos se han tomado en serio el Evangelio a lo largo de poco más de dos mil años.

Hoy el Reino de Dios también sigue provocando violencia. El Reino supone cambios y conversión en nuestra vida personal y social. Son cambios que a muchos no nos gustan, aunque nos confesemos cristianos y frecuentemos las iglesias. Pero es el único camino para alcanzar la libertad y la vida que Jesús nos ofrece en el Reino del Padre.

Como dice Juan Pablo II en su encíclica Centesimus Annus, los cristianos no nos enfrentamos a nadie solo luchamos por la justicia. Lo que sucede es que, a veces, el conflicto es inevitable con los que se oponen a ella.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 22: Dichoso el pueblo escogido por Dios.

Lecturas para este día: Efesios 3: 14-21. Lucas 12: 49-53.

22
Oct

Las exigencias del Evangelio

   Publicado por: Admin

“¡Al que mucho se le da, se le exigirá mucho!”. Lucas 12: 39-48.

Muchos cristianos piensan que las exigencias del Evangelio únicamente van dirigidas a sacerdotes, religiosas, religiosos, pastores, a todos aquellos que se dedican al servicio de la Iglesia.

Sin embargo, el Evangelio nos advierte que las exigencias son iguales para todos los seguidores de Jesús.

La pregunta que Pedro le dirige a Jesús al terminar las enseñanzas dirigidas a los discípulos, pone en evidencia esta preocupación: ¨Este ejemplo, ¿Lo dijiste para nosotros nada más o para todos ? ¨. Jesús no le contesta con un simple sí o no, sino que le ofrece toda una veta de reflexión a partir de una comparación que está centrada en el tema del trabajo continuo: ¨Feliz el servidor al que el Señor encuentre bien ocupado¨.

Y la ocupación no consiste en aprovecharse del descuido del patrón para molestar a los demás empleados o para apropiarse de los bienes que pertenecen a todos. El trabajo consiste en realizar la misión que el Señor nos ha encomendado: Anunciar la Buena Nueva a los pobres, liberar a los cautivos, dar vista a los ciegos ( Lucas 4: 16 ).

A los cristianos se nos ha confiado mucho: Una misión que consiste en crear comunidades de vida donde los seres humanos se realicen a plenitud. Y también nos exige mucho: El cristianismo no se puede hacer de la vida gorda ni hacerse partidiario del cinismo imperante. Debe denunciar todo lo que se opone al proyecto salvífico y luchar para crear las condiciones en que la vida humana se viva a plenitud.

Reflexión y comentarios…

De Isaías 12: El Señor es mi Dios y salvador.

Lecturas para este día: Efesios 3: 2-12. Lucas 12: 39-48.

21
Oct

El odio sólo lo vence Cristo ¨con su cuerpo¨

   Publicado por: Admin

¨Cristo es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo¨. Efesios 2: 12-22.

En un contexto mundial, de guerras, violencia, competencias desleales, ¿Cómo dar fuerza profética a las palabras: ¨Cristo es nuestra paz¨?

La carta a los efesios nos ofrece claves profundas desde la fe. Los que estamos lejos podemos estar cerca, no por nuestros esfuerzos diplomáticos o por la fuerza de las armas, sino ¨por la sangre de Cristo¨.

El odio que alimenta la violencia no se supera con tratados internacionales. El odio sólo lo vence Cristo ¨con su cuerpo¨. Entregando su vida en la cruz, Cristo ha dado muerte al odio. Y nos ha regalado el don de la verdadera paz. Él ha pronunciado con su muerte Shalom para todo el mundo. Esto significa que la lucha por la paz (que es un anhelo universal) sólo es eficaz cuando consiste en morir a uno mismo para que los otros vivan.

¿Puede construir una paz fructífera y duradera quien, con apariencia de buenas intenciones, piensa sólo en sus intereses? ¿Qué paz cabe esperar de quienes en lugar de servir a sus hermanos, se sirven de ellos, despojándolos de sus necesidades y derechos elementales humanos para sus propios intereses?  ¿Qué paz cabe esperar de algunos movimientos pacifistas que se sirven de la buena prensa de la paz para trasladar a la sociedad sus propias frustraciones? ¿Qué paz cabe esperar de nosotros cuando nos desahogamos de mil maneras, pero no aceptamos pagar el precio de la muerte diaria para que los otros vivan?

Puede ayudarnos la célebre oración: ¨Haz de mí un instrumento de tu paz¨.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 84: Dale, Señor, la paz a tu pueblo.

Lecturas para este día: Efesios 2: 12-22. Lucas 12: 35-38.

20
Oct

También a nosotros Dios nos reprocha por insensatos

   Publicado por: Admin

¨Lo que has acumulado, ¿De quién será? ¨. Lucas 12: 13-21.

El rico del Evangelio de hoy hablaba demasiado. Pero ese no es el problema; el problema es que hablaba demasiado solo. Tenía ojos para su cosecha, oídos para sus anhelos y vientre para su prosperidad. Vivía y giraba en torno a sí mismo. Eso lo mareó. Se emborrachó y perdió la perspectiva.

Dios le interrumpió esa conversación en solitario. Dios se entrometió y abrió un diálogo, cortando el monólogo que este ¨pobre rico¨ llevaba antes.

La primera palabra, con la que Dios irrumpe, es dura: ¨ ¡Insensato! ¨. Es dura, pero es cierta, porque es insensatez construirse el ser humano desde sí y para sí, sin ojos para el cielo ni para el pobre.

Y nuestro mundo en muchos aspectos sigue repitiendo la parábola de hoy. Pueblos, familias o individuos siguen hablando sólo consigo mismos, y siguen o seguimos ciegos al cielo y sordos al clamor del pobre.

También a nosotros Dios nos reprocha por insensatos. Pero la parábola no está ahí para regañarnos solamente. Está para salvarnos. Dios denuncia nuestra insensatez para llamarnos a su sabiduría. Nos hace ver que no vemos, para que empecemos a ver. Nos corrige para salvarnos y nos llama a juicio ahora para no juzgarnos al final de los tiempos.

La ruina del buen hombre nos puede pasar a nosotros: ¨Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios¨. Su pecado no era ser rico, ni preocuparse de su futuro. Sino olvidar a Dios y cerrarse a los demás.

Reflexión y comentarios…

Del Salmo 99: El Señor es nuestro dueño.

Lecturas para este día: Efesios 2: 1-10. Lucas 12: 13-21.

Pagina 1 de 16612345678910...203040...Ultima »