Jueves 28 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Sirácide (Eclesiástico): 5, 1-10.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 41-50.

Santoral: San Román, Abad.

“Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonarán?. Que no falte entre ustedes la sal, y vivan en paz unos con otros”. Marcos 9:41-50.

Estamos llamados a dar sabor a una tierra insípida cuando vive sin Dios. A veces puede venir el desánimo por pensar que el mundo es demasiado hostil y que somos pocos para luchar en contra de tanto mal. Ahí es donde es importante conocer el valor de la sal. Antes que existiera la energía eléctrica y de tener la posibilidad de un refrigerador, los alimentos se conservaban con la sal. Así debe hacer un cristiano que siendo sal de la tierra, ayuda a conservar con la gracia de Dios, a sus hermanos, de la corrupción del pecado, teniendo la valentía de anunciar la Palabra de Dios a tiempo y no de forma espectacular; lo hacemos posible en la sencillez de cada día.

No debemos hacer las cosas para que nos vean los demás, porque nos puede venir el pecado de orgullo al sentirnos y creernos buenos, pero tampoco nos debemos esconder porque a través de nosotros, los demás pueden ver al Señor y lo pueden glorificar.

Cuando damos testimonio de vida, los demás se pueden acercar a Dios y cuando damos escándalo, también los podemos alejar y seremos responsables ante el Señor.

Ahí se entiende cuando no somos sal y entonces solo merecemos ser echados fuera y pisados por la gente.

Recordemos que sin Él, nada podemos hacer.

Esfuérzate este día por dar sabor y sentido a los que están a tu alrededor, haz algo útil por ellos.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 1: “Dichoso el hombre que confía en el Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 22 al 28 de Febrero:

Hermanos, no tengamos temor de encontrar a Dios, ya que nos habla mediante su mismo Hijo Jesucristo. Confiadamente, pues digámosle:

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, Padre nuestro, que al buscarte en la oración, nos dispongamos humildemente a que “trasplantes” nuestro corazón de piedra, por uno semejante al tuyo.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor cura nuestra ceguera para poder contemplar la inmensa riqueza de “signos” que diariamente nos regalas, de modo que, luego, te agradezcamos con una vida nueva.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, ya sabemos que nos contestas cuando te invocamos. Que no tengamos miedo de cumplir tu “respuesta”.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que la escucha de tu Palabra guíe nuestra vida para abrir el corazón y descubrir cómo siempre nos buscas para perdonamos y ofrecernos de nuevo tu amistad, y no para castigarnos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, fortalece con tu gracia a quienes se están viendo sometidos a duras pruebas a causa de la enfermedad de la muerte, de su fragilidad, de los escándalos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que al decidirnos a renovar nuestro compromiso cristiano (transfigurar al mundo), nos lancemos con la única certeza de tu promesa de vida eterna.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Te pedimos Padre, Dios de Abraham, Dios de Jesucristo, que sostengas nuestra esperanza en las pruebas de la vida, con la única certeza de que tú nos amas y nos darás la gloria que nos prometes. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. AMÉN.

Miércoles 27 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Sirácide (Eclesiástico): 4,12-22.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 38-40.

Santoral: San Gabriel de la Virgen Dolorosa, acólito.

“Hijo mío, cuando te acerques al temor de Dios, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente, no te asustes en el momento de la prueba; pégate a Él, no lo abandones,, y al final serás enaltecido”. Eclo. 2:1-13.

En este Evangelio, Jesús nos invita a tener cuidado para no usurpar un lugar que no nos corresponde; el de jueces. Naturalmente tendemos a pensar que aquellos que no comparten nuestras opiniones o nuestra forma de actuar están equivocados, pero Él nos recuerda gentilmente que esto no es verdad.

Mientras nosotros nos detenemos a observar lo externo y, especialmente, los errores de los demás, la mirada de Cristo penetra hasta lo más profundo del corazón, las intenciones, los deseos, las pasiones.

Ante Él, todo se muestra claro y como es, sin dejar de lado los errores, ni las limitaciones. Por eso, es Él y sólo Él quien puede realmente juzgar a los demás.

Hay que mirar no con nuestros ojos, sino con los suyos de mayor comprensión que los nuestros y ser más positivos y optimistas con quienes tratamos día a día y descubrir que Dios, su bondad, su gracia y acción, también está presente en los que no son de nuestro grupo, en los que piensan y viven de modo diverso al nuestro, en los que tienen manera distinta de ver la vida, las cosas y los acontecimientos.

No existe lugar en nuestro corazón y en el corazón de los demás que no pueda ser alcanzado por el amor de Dios.

Donde hay una persona haciendo el bien allí se hace presente con más fuerza la bondad del Padre, para suscitar agradecimiento, vida, reconciliación y paz.

Oremos por la unidad en la diversidad.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 118: “Quienes aman tus leyes, de inmensa paz gozan”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 22 al 28 de Febrero:

Hermanos, no tengamos temor de encontrar a Dios, ya que nos habla mediante su mismo Hijo Jesucristo. Confiadamente, pues digámosle:

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, Padre nuestro, que al buscarte en la oración, nos dispongamos humildemente a que “trasplantes” nuestro corazón de piedra, por uno semejante al tuyo.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor cura nuestra ceguera para poder contemplar la inmensa riqueza de “signos” que diariamente nos regalas, de modo que, luego, te agradezcamos con una vida nueva.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, ya sabemos que nos contestas cuando te invocamos. Que no tengamos miedo de cumplir tu “respuesta”.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que la escucha de tu Palabra guíe nuestra vida para abrir el corazón y descubrir cómo siempre nos buscas para perdonamos y ofrecernos de nuevo tu amistad, y no para castigarnos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, fortalece con tu gracia a quienes se están viendo sometidos a duras pruebas a causa de la enfermedad de la muerte, de su fragilidad, de los escándalos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que al decidirnos a renovar nuestro compromiso cristiano (transfigurar al mundo), nos lancemos con la única certeza de tu promesa de vida eterna.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Te pedimos Padre, Dios de Abraham, Dios de Jesucristo, que sostengas nuestra esperanza en las pruebas de la vida, con la única certeza de que tú nos amas y nos darás la gloria que nos prometes. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. AMÉN.

Martes 26 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Sirácide (Eclesiástico): 2, 1-13.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37.

Santoral: San Alejandro, Patriarca de Alejandría.

“Hijo mío, cuando te acerques al temor de Dios, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente, no te asustes en el momento de la prueba; pégate a Él, no lo abandones,, y al final serás enaltecido”. Eclo. 2:1-13.

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente dando una vuelta. Muchos culparon al rey por no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.

Un campesino que pasaba por allí con una carga de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.

La bolsa contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa para la persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad. Las crisis no son obstáculos en nuestra vida, sino como la comprenden los chinos, éste término y procede de dos palabras: “oportunidad y madurez”; y son siempre un motivo que nos ayuda a alcanzar nuestro más pleno desarrollo y crecimiento integral.

Sólo apóyate más en el Señor, Él no te dejará con toda la carga, Él sabe muy bien qué hacer con ella, es experto en eso.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 36: “Pon tu vida en las manos del Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 22 al 28 de Febrero:

Hermanos, no tengamos temor de encontrar a Dios, ya que nos habla mediante su mismo Hijo Jesucristo. Confiadamente, pues digámosle:

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, Padre nuestro, que al buscarte en la oración, nos dispongamos humildemente a que “trasplantes” nuestro corazón de piedra, por uno semejante al tuyo.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor cura nuestra ceguera para poder contemplar la inmensa riqueza de “signos” que diariamente nos regalas, de modo que, luego, te agradezcamos con una vida nueva.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, ya sabemos que nos contestas cuando te invocamos. Que no tengamos miedo de cumplir tu “respuesta”.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que la escucha de tu Palabra guíe nuestra vida para abrir el corazón y descubrir cómo siempre nos buscas para perdonamos y ofrecernos de nuevo tu amistad, y no para castigarnos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, fortalece con tu gracia a quienes se están viendo sometidos a duras pruebas a causa de la enfermedad de la muerte, de su fragilidad, de los escándalos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que al decidirnos a renovar nuestro compromiso cristiano (transfigurar al mundo), nos lancemos con la única certeza de tu promesa de vida eterna.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Te pedimos Padre, Dios de Abraham, Dios de Jesucristo, que sostengas nuestra esperanza en las pruebas de la vida, con la única certeza de que tú nos amas y nos darás la gloria que nos prometes. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. AMÉN.

Lunes 25 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 1, 1-10.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9,14-29.

Santoral: Beato Sebastián de Aparicio, religioso.

Dios nuestro, que quisiste dejarnos en el beato Sebastián de Aparicio un ejemplo de entrega a los demás en las ocupaciones diarias, concédenos por su intercesión amarte y servirte en nuestro prójimo en todas las actividades de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo…

“Tengo fe, pero dudo; ayúdame”. Marcos 9:14-29.

Una mujer de la limpieza del aeropuerto de Buenos Aires supo, por casualidad, que el hombre que pasaba por delante iba a estar con el Papa Francisco. Y pensó escribir un breve mensaje, para hablarle de su hijo drogadicto y desocupado, por el que trabajaba todo el día. No teniendo a mano otra cosa, le escribió en una servilleta de papel.

La singular misiva atravesó el océano, y llegó a manos del Papa, que llamó a la mujer y también habló con el hijo. Escuchó a ambos, les dijo que estaba a su lado y que rezaba por ellos. El Papa, al contar a los sacerdotes romanos el ejemplo de esta mujer dijo:

-¿No es eso santidad?.

La confianza de Dios en el hombre y en la mujer, a los cuáles confía la Tierra, es generosa, directa, plena. Pero es aquí donde el maligno introduce en su mensaje la sospecha, la incredulidad, la desconfianza.

Y finalmente, llega la desobediencia al mandamiento que les protegía. Caen en ese delirio de omnipotencia que contamina todo y destruye la armonía.

También nosotros lo sentimos dentro de nosotros, tantas veces, todos.

Por esto hay que acudir siempre a esa fuente permanente e inagotable de fe, al Señor Jesús.

Nos apoyamos más en nuestras propias fuerzas ante los problemas. La fe es abandonarme totalmente en las manos del Señor; Él nunca nos soltará, sólo confía en Él y o te sigas resistiendo a la fuerza de su gracia y amor transformador.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 92: “El Señor es un Rey magnífico”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 22 al 28 de Febrero:

Hermanos, no tengamos temor de encontrar a Dios, ya que nos habla mediante su mismo Hijo Jesucristo. Confiadamente, pues digámosle:

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, Padre nuestro, que al buscarte en la oración, nos dispongamos humildemente a que “trasplantes” nuestro corazón de piedra, por uno semejante al tuyo.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor cura nuestra ceguera para poder contemplar la inmensa riqueza de “signos” que diariamente nos regalas, de modo que, luego, te agradezcamos con una vida nueva.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, ya sabemos que nos contestas cuando te invocamos. Que no tengamos miedo de cumplir tu “respuesta”.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que la escucha de tu Palabra guíe nuestra vida para abrir el corazón y descubrir cómo siempre nos buscas para perdonamos y ofrecernos de nuevo tu amistad, y no para castigarnos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, fortalece con tu gracia a quienes se están viendo sometidos a duras pruebas a causa de la enfermedad de la muerte, de su fragilidad, de los escándalos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que al decidirnos a renovar nuestro compromiso cristiano (transfigurar al mundo), nos lancemos con la única certeza de tu promesa de vida eterna.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Te pedimos Padre, Dios de Abraham, Dios de Jesucristo, que sostengas nuestra esperanza en las pruebas de la vida, con la única certeza de que tú nos amas y nos darás la gloria que nos prometes. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. AMÉN.

Domingo 24 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del primer Libro de Samuel: 26, 2. 7-9. 12-13. 22-23.

De la primera Carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 45-49.

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 27-38.

Santoral: San Modesto de Tréveris, Obispo.

“Sean compasivos como su Padre es compasivo”. Lucas 6:27-38.

Muchos cristianos pueden sentirse sorprendidos o confundidos por la alta exigencia del Evangelio de hoy que nos manda no juzgar. Parece psicológicamente imposible no formarse una opinión sobre quién es responsable de qué, y cuando uno dice que alguien obró mal, “no juzgar”, equivale a reconocer que nunca lo sabemos todo sobre la historia, los condicionantes, las intenciones y el alcance del actuar de otras personas.

“No juzgar” es un acto de sensatez que pone por delante la propia ignorancia y que prefiere detenerse en el ámbito de los hechos comprobados sin pasar a determinar qué es finalmente esa persona, que en últimas equivale a quién es ella ante Dios.

Un joven discípulo dijo a un sabio filósofo:

-Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti.

-Espera, -le interrumpió el filósofo. ¿Ya hiciste pasar por las tres puertas lo que vas a contarme?.

-¿Qué tres puertas?.

-Sí, la primera es la verdad. ¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme?.

-No, lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. Lo que quieres decirme, ¿es bueno para alguien?.

-No, al contrario.

-Y la última puerta es la necesidad, ¿es necesario que yo sepa lo que quieres contarme?.

-No, no es necesario.

-Entonces, -dijo el sabio sonriendo:

-Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor será olvidarlo para siempre.

Oremos este día por quienes nos critican, juzgan y afligen.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 102: “El Señor es compasivo y misericordioso”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 22 al 28 de Febrero:

Hermanos, no tengamos temor de encontrar a Dios, ya que nos habla mediante su mismo Hijo Jesucristo. Confiadamente, pues digámosle:

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, Padre nuestro, que al buscarte en la oración, nos dispongamos humildemente a que “trasplantes” nuestro corazón de piedra, por uno semejante al tuyo.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor cura nuestra ceguera para poder contemplar la inmensa riqueza de “signos” que diariamente nos regalas, de modo que, luego, te agradezcamos con una vida nueva.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, ya sabemos que nos contestas cuando te invocamos. Que no tengamos miedo de cumplir tu “respuesta”.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que la escucha de tu Palabra guíe nuestra vida para abrir el corazón y descubrir cómo siempre nos buscas para perdonamos y ofrecernos de nuevo tu amistad, y no para castigarnos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, fortalece con tu gracia a quienes se están viendo sometidos a duras pruebas a causa de la enfermedad de la muerte, de su fragilidad, de los escándalos.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Señor, que al decidirnos a renovar nuestro compromiso cristiano (transfigurar al mundo), nos lancemos con la única certeza de tu promesa de vida eterna.

EL SEÑOR LIBRA AL JUSTO DE TODAS SUS ANGUSTIAS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Te pedimos Padre, Dios de Abraham, Dios de Jesucristo, que sostengas nuestra esperanza en las pruebas de la vida, con la única certeza de que tú nos amas y nos darás la gloria que nos prometes. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. AMÉN.