Jueves 31 de Enero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

De la Carta a los Hebreos: 10, 19-25.

Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 21-25.

Santoral: San Juan Bosco, Sacerdote fundador.

“Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”.

Marcos 4:25.

En un oasis en medio del desierto, se cayó un hombre a un pozo. Nadie pasaba por el lugar y todos sus gritos de auxilio eran inútiles.

Cuando ya llevaba un tiempo, el agotamiento lo iba venciendo y apenas si se mantenía flotando en la superficie del agua. Entonces, en la desesperación, se acordó de Dios y le suplicó:

-¡Dios mío, sácame de aquí!, ¡Dios mío, sálvame!. Si me ayudas y sacas de este lugar, te prometo que volveré, como cuando era niño a rezar, ir a Misa y portarme bien…

Dios se apiadó de él y le dijo:

-Está bien, te sacaré. Y de pronto empezaron los manantiales a verter agua al pozo y a subir el nivel del agua hasta rebosar, entonces el hombre, que aún se mantenía a flote, pudo de esta manera salir fuera.

Cuando ya recobró el aliento, levantando la vista al Cielo dijo a grandes voces:

-¡Con que me ibas a salvar, eh!. ¡Ya, ya he visto cuáles eran tus intenciones!. ¿Pretendías ahogarme lo antes posible, verdad?.

Dios responde a nuestras oraciones de manera disimulada y a veces, incomprensible. Nuestra falta de fe nos lleva a no comprender la acción misteriosa de Dios en nuestra vida. La fe es lo que no permite ver las cosas de Dios como tales. Dios actúa en el mundo de manera callada, discreta, en las cosas cotidianas ofreciéndonos en ellas su amor y su gracia.

Tenemos, pues, que descubrir la acción del Espíritu del Señor en la vida sencilla de cada día. Nuestras obras y actitudes son efecto, fruto de esta presencia de Dios, pero no son lo que nos salva, sino que la salvación, la gracia y el amor de Dios es la causa que nos hace obrar conforme al don recibido.

Pero, como dice el texto bíblico, quien no lo acepta, se le quitará (perderá) hasta la poquita fe que tiene.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 23: “Busquemos a Dios, nuestro Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 25 al 31 de Enero:

Hermanos, oremos a Dios Padre que por la Palabra de su Hijo prometió escuchar la oración de los que se reúnen en su Nombre, y confiados en esta promesa, supliquémosle diciendo:

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que todas nuestras súplicas a ti, estén acompañadas de agradecimiento por tus beneficios, de una actitud humilde, paciente y confiada en que harás a su tiempo, lo mejor para nosotros.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que al reconocer humildemente nuestros pecados e implorar la misericordia de Dios, nos haga también más misericordiosos con los demás.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nos has enseñado que aún del mal tú sacas el bien. Que esta garantía no nos lleve a ser nosotros los provocadores de desgracias para nuestros prójimos.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, te pedimos por quien ha sido injustamente acusado, condenado, despreciado y torturado, para que no pierda nunca la confianza en ti, portador de la verdadera libertad.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que en todo lo que hagamos, manifestemos la plena confianza en ti, en que nos basta tu gracia, en que realmente nos mantienes fuertes en la flaqueza.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nuestra soberbia, negligencia y superficialidad para vivir nuestra fe, nos lleva a cometer tantos pecados. Que nunca dudemos de tu misericordia y acudamos confiadamente a ti.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro y ayúdanos a progresar en el reconocimiento de tu Palabra, para que dé en nosotros fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Martes 29 de Enero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

De la carta a los Hebreos: 10, 1-10.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 31-35.

Santoral: San Sulpicio Severo, Obispo.

“El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi madre y mi hermano”. Marcos 3:34.

Un día ya entrada la noche, pasando por una de esas calles, Juan vio a un grupo de esos jovencitos en unas condiciones de pobreza extrema, buscando “algo” en los botes de basura. Pidió y preguntó a Dios el “por qué”, ¿cómo era posible que consintiera aquello y no pusiera remedio?.

Todos aquellos niños sin hogar son un clamor al Cielo. ¡Dales un hogar, Señor!. Y el Señor habló;

-Es curioso, Juan, mira acabo de estar en la Misa en una ladea pobrísima perdida en medio de la selva centroafricana y en sus oraciones, un coro de niños me pedían, ¡qué digo me pedían!, ¡me suplicaban con sus clamorosas a vocecitas!:

“Señor Dios nuestro, Padre bueno, haz que todos los hombres que viven en tierras ricas se acuerden de nosotros; mueve sus corazones para que nos manden medicinas y alimentos…”.

-¿Qué opinas tú?. Hizo una breve pausa y siguió:

-Pues bien, he pensado oyéndote que una solución a lo que tan fervientemente me pides y te quejas, es que tal vez les podríamos dar el tuyo, es decir, hacerles un lugar en tu casa. Si tú quieres oír mi ruego hacia ti.

-¡Señor, pero yo no puedo!.

Dios guardó silencio un instante. Y luego dijo tajantemente.

-No me importa.

-¡Señor, si mi hogar es muy pequeño y son tantos…!.

-No me importa.

-Señor, lo que yo podría hacer por esas criaturitas es insignificante.

-No me importa.

-Eso ha de solucionase a gran escala; son los Estados los que tienen que poner medidas a un problema de magnitudes tan desproporcionadas.

-No me importa.

¡Pero, Señor,…!.

-Es insignificante, Juan; lo sé. Pero es la insignificancia lo que caracteriza al ser humano y en esa pequeñez, te has de emplear.

Eres como un grano de arena. Por otra parte, es cuanto se te exige: hacer lo que puedas: es poco, muy poco. Pero ese poco es toda tu responsabilidad.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 39: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 25 al 31 de Enero:

Hermanos, oremos a Dios Padre que por la Palabra de su Hijo prometió escuchar la oración de los que se reúnen en su Nombre, y confiados en esta promesa, supliquémosle diciendo:

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que todas nuestras súplicas a ti, estén acompañadas de agradecimiento por tus beneficios, de una actitud humilde, paciente y confiada en que harás a su tiempo, lo mejor para nosotros.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que al reconocer humildemente nuestros pecados e implorar la misericordia de Dios, nos haga también más misericordiosos con los demás.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nos has enseñado que aún del mal tú sacas el bien. Que esta garantía no nos lleve a ser nosotros los provocadores de desgracias para nuestros prójimos.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, te pedimos por quien ha sido injustamente acusado, condenado, despreciado y torturado, para que no pierda nunca la confianza en ti, portador de la verdadera libertad.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que en todo lo que hagamos, manifestemos la plena confianza en ti, en que nos basta tu gracia, en que realmente nos mantienes fuertes en la flaqueza.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nuestra soberbia, negligencia y superficialidad para vivir nuestra fe, nos lleva a cometer tantos pecados. Que nunca dudemos de tu misericordia y acudamos confiadamente a ti.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro y ayúdanos a progresar en el reconocimiento de tu Palabra, para que dé en nosotros fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Lunes 28 de Enero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

De la carta a los Hebreos: 9, 15. 24-28.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 22-30.

Santoral: Santo Tomás deAquino, Presbítero y Doctor de la Iglesia.

Dios nuestro, que hiciste insigne a santo Tomás de Aquino por el anhelo de la santidad y la dedicación a las ciencias sagradas, concédenos comprender sus enseñanzas e imitar el ejemplo de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo…

“Los escribas decían (de Jesús): Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios”. Marcos 3:22-30.

Los “familiares” de Jesús, al no comprender sus acciones extraordinarias, declaran que “está loco”; pero los escribas, los “especialistas” hasta entonces en las “cosas de Dios”, “no se midieron” y llaman a Jesús un “poseído”, un blasfemo, alguien que hace lo que hace por el poder de Satanás.

Nosotros también estamos como la gente del tiempo de Jesús, porque sabemos lo que ha hecho por nosotros al salvarnos y lo que sigue haciendo cada día, hasta somos capaces de descubrir sus beneficios en nuestras actividades familiares, de trabajo, de diversión, simplemente al vivir, PERO… ¡qué difícil llevar a la práctica, al pie de la letra, sus Mandamientos!.

Qué molesto resulta introducir en nuestras relaciones interpersonales diarias su mandamiento de amor sin medida al prójimo, de perdón, de misericordia.

A cada instante se presentan ocasiones no sólo para implorar el auxilio divino en nuestras vidas, sino para ser nosotros los pies, las manos y el corazón de Dios para nuestros hermanos que nos necesitan y, ¡ahí empiezan los problemas!, las excusas; “las exigencias de Dios son demasiado duras”, “ya perdoné lo suficiente”, “ya aguanté bastante”, “ya di de más”, “Dios no me puede pedir tanto”, en fin, pretextos para declarar muy “a nuestro modo” que Jesús sigue estando loco o “endemoniado” por exigir tanto de nosotros.

El pecado contra el Espíritu Santo es precisamente el que, reconoce el poder de Dios, la fuerza del Espíritu Santo y, aún así, no anhela la gracia de Dios, sino que se pone él mismo en su lugar.

Es el pecado de quien rechaza la verdad con los ojos abiertos.

El que sabe y distorsiona para ventaja propia el poder de Dios…

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 97: “Cantemos al Señor un canto nuevo”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 25 al 31 de Enero:

Hermanos, oremos a Dios Padre que por la Palabra de su Hijo prometió escuchar la oración de los que se reúnen en su Nombre, y confiados en esta promesa, supliquémosle diciendo:

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que todas nuestras súplicas a ti, estén acompañadas de agradecimiento por tus beneficios, de una actitud humilde, paciente y confiada en que harás a su tiempo, lo mejor para nosotros.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que al reconocer humildemente nuestros pecados e implorar la misericordia de Dios, nos haga también más misericordiosos con los demás.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nos has enseñado que aún del mal tú sacas el bien. Que esta garantía no nos lleve a ser nosotros los provocadores de desgracias para nuestros prójimos.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, te pedimos por quien ha sido injustamente acusado, condenado, despreciado y torturado, para que no pierda nunca la confianza en ti, portador de la verdadera libertad.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que en todo lo que hagamos, manifestemos la plena confianza en ti, en que nos basta tu gracia, en que realmente nos mantienes fuertes en la flaqueza.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nuestra soberbia, negligencia y superficialidad para vivir nuestra fe, nos lleva a cometer tantos pecados. Que nunca dudemos de tu misericordia y acudamos confiadamente a ti.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro y ayúdanos a progresar en el reconocimiento de tu Palabra, para que dé en nosotros fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Domingo 27 de Enero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del libro de Nehemías: 8, 2-4. 5-6. 8-10.

De la primera Carta del apóstol san Pablo a los Corintios: 12,12-30.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 1-4; 4, 14-21.

Santoral: Santa Ángela de Merici, religiosa fundadora.

“El Espíritu del Señor está sobre mí; porque me ha enviado a liberar a los pobres… Hoy se cumple esta palabra que acaban de escuchar”.

Lucas 4:12.

“Hoy se cumple…”. Esta es la Buena Noticia que trae Jesús. Lo prometido por todos los profetas durante siglos, por fin se hace realidad, actual, en Jesús.

Alegre noticia para todos los pecadores (todos nosotros), para los oprimidos y marginados de toda condición, porque Dios ama a cada hombre, sin diferencias.

Para Cristo, cada hombre vale y es precioso a sus ojos.

Frente a Dios no hay marginados; más aún, para Él, los últimos serán el Reino y la vida verdadera.

Sólo la “Buena Noticia de Jesús es capaz de infundir dignidad y esperanza a todo hombre marginado.

Tu ejemplo, Señor, nos impresiona. Al leer los evangelios te vemos realizar con coherencia y firmeza las palabras que resumen tu misión, pronunciada desde hacía siglos en las profecías mesiánicas de Isaías: te acercas sobre todo a los más pobres y pequeños, a los que encuentra más menesterosos, porque son los más débiles y los más indefensos, porque son despreciados, marginados o excluidos por los demás.

Tu amor se muestra universal precisamente porque, como tu Padre, te ocupas preferentemente de ellos. Y te ocupas de ellos no sólo de palabra, sino con hechos concretos y con el ejemplo de tu misma vida.

Danos también a nosotros tu Espíritu, el Espíritu con el que el Padre te ungió y el que te impulsa también a nosotros, haremos las obras que tú has hecho e incluso otras más grandes aún (Jn.14:12), al servicio de los pobres y de los pequeños de la humanidad.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 18: “Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 25 al 31 de Enero:

Hermanos, oremos a Dios Padre que por la Palabra de su Hijo prometió escuchar la oración de los que se reúnen en su Nombre, y confiados en esta promesa, supliquémosle diciendo:

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que todas nuestras súplicas a ti, estén acompañadas de agradecimiento por tus beneficios, de una actitud humilde, paciente y confiada en que harás a su tiempo, lo mejor para nosotros.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que al reconocer humildemente nuestros pecados e implorar la misericordia de Dios, nos haga también más misericordiosos con los demás.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nos has enseñado que aún del mal tú sacas el bien. Que esta garantía no nos lleve a ser nosotros los provocadores de desgracias para nuestros prójimos.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, te pedimos por quien ha sido injustamente acusado, condenado, despreciado y torturado, para que no pierda nunca la confianza en ti, portador de la verdadera libertad.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que en todo lo que hagamos, manifestemos la plena confianza en ti, en que nos basta tu gracia, en que realmente nos mantienes fuertes en la flaqueza.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nuestra soberbia, negligencia y superficialidad para vivir nuestra fe, nos lleva a cometer tantos pecados. Que nunca dudemos de tu misericordia y acudamos confiadamente a ti.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro y ayúdanos a progresar en el reconocimiento de tu Palabra, para que dé en nosotros fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Sábado 26 de Enero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

De la segunda Carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-8.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-21.

Santoral: Santos Timoteo y Tito, Obispos.

Señor, Dios, que enriqueciste con virtudes apostólica a los santos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, que, viviendo justa y piadosamente en este mundo, merezcamos llegar a la patria celestial. Por nuestro Señor Jesucristo…

“Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaban en sus cabales”. Marcos 3:21.

Se acuerda usted de aquellas palabras del Evangelio en la Pasión de Jesús: “Que baje de la Cruz para que creamos en Él”.

Jesús viene de la montaña a su casa. Allá no lo entendieron los escribas y fariseos que ya lo quieren matar. La agotadora actividad y su extraordinario celo por lo que es propio de su misión hace creer a “su familia” que se ha transformado, que está loco.

Pretenden hacer que Jesús “entre en razón” que piense en el “qué dirán”. A Jesús se le acusa de que resulta molesto, porque habla de Dios de manera distinta que los fariseos. Pero nadie puede conocer a Jesús si el Espíritu no le revela su misterio. Nadie puede pretender ser de los suyos, de su familia, si no está sumergido en la luz.

Nuestra inteligencia o nuestro corazón pueden intentar conocer algo de Dios, pero sólo el Espíritu puede hacernos acceder a ver a Dios “cara a cara”.

Por amistad probablemente, quisieron los familiares de Jesús hacerle entrar en razón.

Esta será siempre la tentación de la Iglesia a lo largo de los tiempos: reducir el misterio de Jesús a la medida de las esperanzas humanas.

Los creyentes se escandalizarán siempre, pues lo que Dios exige está siempre más allá de lo posible, lo que Él propone está siempre más allá de lo previsible y lo que Él instaura, está siempre más allá de lo deseado.

“Está loco”, sí, es verdad, pues Dios sólo conoce el amor sin medida y este misterio es un escándalo.

“Que baje de la Cruz y creeremos en Él, sí, que cambie sus Mandamientos y su Evangelio y lo seguiremos.

Cuando no somos capaces de amar como Jesús, preferible decirle que está “loco”.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 95: “Cantemos la grandeza del Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 25 al 31 de Enero:

Hermanos, oremos a Dios Padre que por la Palabra de su Hijo prometió escuchar la oración de los que se reúnen en su Nombre, y confiados en esta promesa, supliquémosle diciendo:

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que todas nuestras súplicas a ti, estén acompañadas de agradecimiento por tus beneficios, de una actitud humilde, paciente y confiada en que harás a su tiempo, lo mejor para nosotros.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que al reconocer humildemente nuestros pecados e implorar la misericordia de Dios, nos haga también más misericordiosos con los demás.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nos has enseñado que aún del mal tú sacas el bien. Que esta garantía no nos lleve a ser nosotros los provocadores de desgracias para nuestros prójimos.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, te pedimos por quien ha sido injustamente acusado, condenado, despreciado y torturado, para que no pierda nunca la confianza en ti, portador de la verdadera libertad.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, que en todo lo que hagamos, manifestemos la plena confianza en ti, en que nos basta tu gracia, en que realmente nos mantienes fuertes en la flaqueza.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Señor, nuestra soberbia, negligencia y superficialidad para vivir nuestra fe, nos lleva a cometer tantos pecados. Que nunca dudemos de tu misericordia y acudamos confiadamente a ti.

BUSQUEMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro y ayúdanos a progresar en el reconocimiento de tu Palabra, para que dé en nosotros fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.