Domingo 17 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del profeta Jeremías: 17, 5-8.

De la primera Carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 12. 16-20.

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 17. 20-26.

Santoral: Siete santos fundadores de los Siervos de Santa María Virgen (servitas).

“Si Cristo no ha resucitado, su fe no tiene sentido”. 1 Corintios 15:12, 16-20.

Transmitir la fe no es dar información, sino fundar un corazón en la fe en Jesucristo. No se puede transmitir la fe mecánicamente: “Toma este libro, estúdialo y luego te bautizo”. No.

El camino para transmitir la fe en transmitir aquello que hemos recibido. Este es el desafío de un cristiano. Ser fecundo en la transmisión de la fe. Y también en el desafío de la Iglesia: Dar a luz a los hijos en la fe.

Un primer requisito para la transmisión de la fe es el amor y el segundo el testimonio. Es muy importante la transmisión de la fe a través de las generaciones.

Transmitir la fe no es hacer proselitismo, es otra cosa, más grande.

Transmitir la fe no es como buscar gente que apoye a un equipo de fútbol, a un club, a un centro cultural. Eso está bien, pero para la fe no sirve el proselitismo.

La fe se transmite por atracción, es decir, por medio del testimonio, que consiste en dar testimonio cada día de aquello en lo que se cree que es justo a los ojos de Dios, suscitando la curiosidad de los que están alrededor.

El testimonio provoca curiosidad en el corazón del otro y esa curiosidad la toma el Espíritu Santo para hacer el trabajo por dentro.

Cuando se ve esta coherencia de vida con aquello que decimos, siempre surge la curiosidad: pero, ¿por qué este vive así?, ¿por qué lleva una vida de servicio a los demás?.

Y esa curiosidad es la semilla que recoge el Espíritu Santo y la lleva adelante.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 1: “Dichoso el hombre que confía en el Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 15 al 21 de Febrero:

Hermanos, orar quiere decir confiarse en Dios y no contar sólo con nuestras fuerzas para hacer el bien. Si el pecado es alejarse del Padre, el regreso a Él, implica una actitud más confiada y filial. Por ello digamos:

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, te damos gracias por la oportunidad que nos ofreces al leer y reflexionar tu Palabra de vida, para renovar decididamente nuestra conversión. Tu auxilio nos sostenga en el camino.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, acompaña con tu gracia a aquellos que han dejado la seguridad y las comodidades de sus casas para dedicarse a servir a sus hermanos, para que no cedan a la tentación de volver atrás.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que tengamos siempre el valor de aceptar los sufrimientos que encontramos en la vida, confiando sólo en ti que nos salvas.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que escuchando tu Palabra, renovemos especialmente nuestro amor a la cruz de cada día, como el paso seguro a la Vida.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que la escucha de tu Palabra nos inspire la mejor manera de ofrecerte acciones que provengan de un corazón contrito.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que al buscar mejorar nuestra unión contigo, veamos todas las posibilidades que tenemos para “disfrutar la vida”, antes de ver en tus mandamientos, sólo prohibiciones.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Concédenos Padre, que permanezcamos siempre fieles a la alianza contigo, para vencer las insidias del mal y ameritar la vida eterna. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. AMÉN.

Sábado 16 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Génesis: 3, 9-24.

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 1-10.

Santoral: Santa Juliana, virgen y mártir.

“Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha”. Marcos 8:1-10.

En cierta ocasión unos niños paseaban por el bosque cuando descubrieron una línea de ferrocarril abandonada. Uno de los niños saltó a uno de los rieles y trató de caminar por él. Después de unos cuantos pasos, perdió el equilibrio. Otro trató de hacer lo mismo y también se cayó. Los demás se rieron.

-Apuesto a que ustedes tampoco pueden-, les dijo a los demás uno de los que había hecho el intento.

Uno por uno, los demás niños lo intentaron pero todos fallaron. Hasta el mejor deportista del grupo no pudo dar más de una docena de pasos antes de caer fuera del riel. Entonces dos niños comenzaron a hablarse al oído y uno de ellos lanzó el siguiente desafío:

-Yo puedo caminar todo lo que quiera por el riel y él también- les dijo, señalando a su compañerito.

-No, tú no puedes- le dijeron los demás.

-¡Apuesto un dulce a cada uno que sí puedo!- les respondió. Los demás aceptaron.

Entonces los niños subieron cada uno a un riel, extendieron un brazo, se tomaron fuertemente de las manos y empezaron a caminar por toda la vía.

Como individuos no hubieran podido hacerlo, pero trabajando juntos, no les fue difícil alcanzar la victoria. El poder de la solidaridad es la multiplicación.

La clave para luchar contra tantas necesidades, como el hambre, es el compartir. El ejemplo lo descubrimos en ese joven del Evangelio de hoy, recuerda: “Dios nunca se deja ganar en generosidad”.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 89: “Tú eres, Señor, nuestro refugio”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 15 al 21 de Febrero:

Hermanos, orar quiere decir confiarse en Dios y no contar sólo con nuestras fuerzas para hacer el bien. Si el pecado es alejarse del Padre, el regreso a Él, implica una actitud más confiada y filial. Por ello digamos:

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, te damos gracias por la oportunidad que nos ofreces al leer y reflexionar tu Palabra de vida, para renovar decididamente nuestra conversión. Tu auxilio nos sostenga en el camino.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, acompaña con tu gracia a aquellos que han dejado la seguridad y las comodidades de sus casas para dedicarse a servir a sus hermanos, para que no cedan a la tentación de volver atrás.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que tengamos siempre el valor de aceptar los sufrimientos que encontramos en la vida, confiando sólo en ti que nos salvas.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que escuchando tu Palabra, renovemos especialmente nuestro amor a la cruz de cada día, como el paso seguro a la Vida.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que la escucha de tu Palabra nos inspire la mejor manera de ofrecerte acciones que provengan de un corazón contrito.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que al buscar mejorar nuestra unión contigo, veamos todas las posibilidades que tenemos para “disfrutar la vida”, antes de ver en tus mandamientos, sólo prohibiciones.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Concédenos Padre, que permanezcamos siempre fieles a la alianza contigo, para vencer las insidias del mal y ameritar la vida eterna. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. AMÉN.

Viernes 15 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Génesis: 3, 1-8.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37.

Santoral: San Claudio La Colombiére, Presbítero.

“Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Marcos 7:31-37.

Pensemos en los muchos que Jesús ha querido encontrar, personas afectadas por la enfermedad y la discapacidad, para sanarles y devolverles su dignidad plena.

Es muy importante que justo estas personas se conviertan en testigos de una nueva actitud, que podemos llamar cultura del encuentro. Aquí están las dos culturas opuestas.

La cultura del encuentro y la cultura de la exclusión, la cultura del prejuicio, porque se perjudica y se excluye.

La persona enferma y discapacitada, precisamente a partir de su fragilidad, de su límite, puede llegar a ser testigo del encuentro; el encuentro con Jesús, que abre a la vida y a la fe, y el encuentro con los demás, con la comunidad.

En efecto, sólo quien reconoce la propia fragilidad, el propio límite puede construir relaciones fraternas y solidarias, en la Iglesia y en la sociedad.

A nuestro lado tenemos grandes ejemplos de los efectos de la perseverancia y la constancia en medio de las dificultades de la vida. Cuando decidimos no quedarnos a la orilla del camino llorando nuestra desventura y canalizamos todo nuestro potencial interno, Dios siempre estará a nuestro lado para abrirnos las puertas que parecen cerradas.

“Y ahora miremos a la Virgen. En Ella se dio el primer encuentro: el encuentro entre Dios y la humanidad. Pidamos a la Virgen que nos ayude a ir adelante en esta cultura del encuentro. Y nos dirigimos a Ella con el Ave María”.

(S.S. Papa Francisco, 29 de marzo de 2014).

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 31: “Perdona, Señor, nuestros pecados”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 15 al 21 de Febrero:

Hermanos, orar quiere decir confiarse en Dios y no contar sólo con nuestras fuerzas para hacer el bien. Si el pecado es alejarse del Padre, el regreso a Él, implica una actitud más confiada y filial. Por ello digamos:

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, te damos gracias por la oportunidad que nos ofreces al leer y reflexionar tu Palabra de vida, para renovar decididamente nuestra conversión. Tu auxilio nos sostenga en el camino.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, acompaña con tu gracia a aquellos que han dejado la seguridad y las comodidades de sus casas para dedicarse a servir a sus hermanos, para que no cedan a la tentación de volver atrás.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que tengamos siempre el valor de aceptar los sufrimientos que encontramos en la vida, confiando sólo en ti que nos salvas.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que escuchando tu Palabra, renovemos especialmente nuestro amor a la cruz de cada día, como el paso seguro a la Vida.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que la escucha de tu Palabra nos inspire la mejor manera de ofrecerte acciones que provengan de un corazón contrito.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Señor, que al buscar mejorar nuestra unión contigo, veamos todas las posibilidades que tenemos para “disfrutar la vida”, antes de ver en tus mandamientos, sólo prohibiciones.

SEÑOR, ENSÉÑAME A SEGUIR FIELMENTE TUS MANDATOS.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Concédenos Padre, que permanezcamos siempre fieles a la alianza contigo, para vencer las insidias del mal y ameritar la vida eterna. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. AMÉN.

Jueves 14 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Génesis: 2, 18-25.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 24-30.

Santoral:

*Santos Cirilo, monje y Metodio, Obispo.

*San Valentín, Presbítero y mártir.

Dios nuestro, que iluminaste a los pueblos eslavos por medio de los santos hermanos Cirilo y Metodio, concede que comprendamos de corazón las palabras de tu doctrina y que formemos un pueblo unido en la fe verdadera y en su recta profesión. Por nuestro Señor Jesucristo…

“El Señor Dios se dijo: No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude”. Génesis 2:18-25.

Cuenta Gustavo Thbon un viaje por tierras españolas hace muchos años, cuando en este país apenas se sabía qué era eso del turismo.

Andaba a la sazón por un rincón perdido de Asturias, viajaba en coche con dos familiares suyos y tuvieron una grave avería en medio de una especie de pedregal y bajo el sol.

La carretera estaba desierta y comenzaron a inquietarse, pero apareció por fin un camión que se detuvo al instante. El camionero examinó la avería y viendo que no era capaz de solucionar el problema, remolcó el coche hasta el pueblo vecino, les llevó a un garaje donde participó en la reparación, les encontró alojamiento por medio del alcalde, etc.

Luego rehusó aceptar una indemnización por todo el tiempo que había empleado. Al tiempo que rechazaba el billete que le tendía, dijo:

-No, señor, aquí tenemos un refrán que dice que “vale más un amigo que un peso”.

El Papa Francisco advierte:

“Cuando uno quiere a alguien, le está al lado, lo cuida, ayuda, le dice lo que piensa, sí, pero no lo deja tirado. Así es Jesús con nosotros, nunca nos deja tirados”.

La amistad verdadera es desinteresada, busca más dar que recibir. San José María aconsejaba vivir un propósito firme en la amistad: “que en mi pensamiento, en mi palabra, en mis obras respecto a mi prójimo, nunca deje de practicar la caridad, que jamás dé pase en mi alma a la indiferencia”.

Agradece hoy el regalo de los amigos.

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 127: “Dichoso el que teme al Señor”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 8 al 14 de Febrero:

Hermanos, oremos al Señor para que nos de la fuerza de realizar con obras, su Palabra que hemos acogido en nuestro corazón y digámosle:

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que ningún bien o cosa, nos cierre el corazón en el egoísmo, de modo que nos lleve a olvidarnos de practicar la caridad con nuestros prójimos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que “revisando” nuestro corazón nos asustemos de las intenciones que ahí guardamos y acudamos inmediatamente a tu misericordia para ser purificados.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, te damos gracias porque nos has privilegiado con la gracia del Bautismo que nos hace hijos tuyos y miembros de tu pueblo santo: la Iglesia. Que nuestra fe firme, activa y humilde, demuestre este agradecimiento.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, ven en nuestro auxilio y con tu gracia cura todo lo que nos impide demostrarte que te amamos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, te pedimos por quienes son esclavos del odio y viven ansiando la venganza, para que escuchen las palabras de Jesús que nos invitan al perdón y a la reconciliación.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que habiendo sido alimentados por tu Pan de Vida, nos arriesguemos a dejar que nos “coma” el prójimo, es decir, que podamos satisfacerlos con lo que somos y tenemos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Concédenos, Padre, que, fieles a tu Ley de amor y de perdón, seamos capaces de amar a nuestros hermanos con el mismo corazón de Cristo Jesús, tu Hijo y Señor nuestro. Amén.

Miércoles 13 de Febrero de 2019

Si la oración se hace en la mañana:

Nos ponemos en tu presencia, Dios bondadoso y Padre Nuestro. Te agradecemos que nos hayas dejado empezar el presente día, pues despertamos, una vez más, al conocimiento de nuestra propia existencia… que tu amor nos concede y sostiene. El saber que existimos es el don más grande de tu bondad. ¿De qué nos serviría existir, ante tu presencia, si no estuviéramos conscientes de ello? Además, nuestra vida está profundamente unida a la tuya, por el gran amor del cual nos has hecho participar… de tu amor no podemos dudar. Es el nuestro hacia ti… el que falla con mucha frecuencia. Nos disponemos, ante la grandeza de tu majestad, a los 5 minutos de oración. Te pedimos que des fuerza a la debilidad de nuestra mente y enciendas el fuego de tu amor en nuestros corazones. Padre Nuestro…

Si la oración se hace en la tarde:

Estamos reunidos, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida… y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios. En las horas que ya pasaron y disfrutamos, tuvimos la oportunidad de hacer sentir tu amor y tu bondad, a través de nuestra propia bondad, en todos aquellos que nos rodean, familiares y amigos y en nuestro mundo tan necesitado de ti y de tu amor. Este día fue un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos… tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio. Que durante estos 5 minutos de oración podamos olvidarnos de los intereses humanos, para estar atentos a tu amor y a tu Palabra.

Guía nuestros corazones por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro.

Del Libro del Génesis: 2, 4-9. 15-17.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 14-23.

Santoral: San Cástor. San Martiniano, eremita.

“Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre”. Marcos 7:14-23.

Paco entró en su casa, pisando fuerte. Su padre, se quiso dirigir a él, pero antes él le dijo irritado:

-Papá, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo.

Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras él seguía con su reclamo.

-Él me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo!.

Su padre tomó una bolsa de carbón y le dijo:

-Lleva esta bolsa hasta el fondo: Hijo, imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendedero es tu amigo y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tú le envías. Quiero que tires todo ese carbón en la camisa, hasta el último trozo y dentro de un rato, vuelvo para ver como quedó.

Al niño le pareció un juego divertido, la camisa estaba colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco.

El padre que miraba todo, le preguntó:

-Hijo, ¿cómo estás ahora?. Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de carbón en la camisa.

El padre miró a su hijo y dijo:

-Ven, quiero que veas una cosa. El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo. Paco sólo conseguía ver sus dientes y ojos. Su padre, entonces le dijo:

-Viste que la camisa casi no se ensució, pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo que te pasó a ti. Aunque consigamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos de esos se quedan siempre en nosotros mismos…

Reflexión en silencio y comentarios.

Del Salmo 103: “Bendito sea el Señor que nos ha dado la vida”.

ORACIÓN FINAL COMUNITARIA: Del 8 al 14 de Febrero:

Hermanos, oremos al Señor para que nos de la fuerza de realizar con obras, su Palabra que hemos acogido en nuestro corazón y digámosle:

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que ningún bien o cosa, nos cierre el corazón en el egoísmo, de modo que nos lleve a olvidarnos de practicar la caridad con nuestros prójimos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que “revisando” nuestro corazón nos asustemos de las intenciones que ahí guardamos y acudamos inmediatamente a tu misericordia para ser purificados.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, te damos gracias porque nos has privilegiado con la gracia del Bautismo que nos hace hijos tuyos y miembros de tu pueblo santo: la Iglesia. Que nuestra fe firme, activa y humilde, demuestre este agradecimiento.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, ven en nuestro auxilio y con tu gracia cura todo lo que nos impide demostrarte que te amamos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, te pedimos por quienes son esclavos del odio y viven ansiando la venganza, para que escuchen las palabras de Jesús que nos invitan al perdón y a la reconciliación.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Señor, que habiendo sido alimentados por tu Pan de Vida, nos arriesguemos a dejar que nos “coma” el prójimo, es decir, que podamos satisfacerlos con lo que somos y tenemos.

BENDITO SEA EL SEÑOR QUE NOS HA DADO LA VIDA.

Se pueden agregar otras peticiones.

OREMOS: Concédenos, Padre, que, fieles a tu Ley de amor y de perdón, seamos capaces de amar a nuestros hermanos con el mismo corazón de Cristo Jesús, tu Hijo y Señor nuestro. Amén.